El reconocido actor británico Sir Ian McKellen, de 87 años, dejó boquiabiertos a más de 2.000 personas durante un evento al aire libre en Roma. Allí reveló detalles nunca antes contados sobre su regreso al papel de Magneto en la esperada cinta Vengadores: Doomsday. El intérprete confesó el método que empleó para transmitir furia en una escena clave: imaginar la destrucción de algo que detesta profundamente.
Durante su participación en el festival Cinema in Piazza, McKellen narró que los directores Anthony y Joe Russo le pidieron un nivel de ira todavía mayor para una secuencia donde Magneto desata su poder destructivo. Según el actor, la indicación fue clara:
“Me dijeron: tienes que parecer que odias lo que destruyes”.
Para lograr esa expresión en pantalla, McKellen optó por un recurso personal: en lugar de pensar en Nueva Jersey – el destino ficticio del ataque – gritó “Mar-a-Lago” mientras ejecutaba el gesto. La revelación provocó risas y aplausos entre el público. En palabras del actor:
“Grité ‘Mar-a-Lago’ y sentí cómo la energía cambiaba”.
El episodio ocurrió durante la grabación de una de las escenas de destrucción masiva de la película. El complejo al que hizo referencia pertenece al expresidente estadounidense Donald Trump, lo que añadió un tono político a la anécdota. Los asistentes, muchos seguidores de Marvel, recibieron la confesión con entusiasmo.

El regreso de Magneto y los X-Men al MCU
McKellen subrayó que encontrar una motivación interna auténtica facilita la conexión con el personaje. Su capacidad para transformar una indicación técnica en una reacción visceral generó uno de los momentos más comentados de la noche en Roma. La escena forma parte de Vengadores: Doomsday, la trigésima novena película del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), cuyo estreno está previsto para diciembre. En ella se produce el esperado retorno de los X-Men interpretados por McKellen y Sir Patrick Stewart, bajo la dirección de los hermanos Russo, responsables de Vengadores: Endgame, la segunda película más taquillera de la historia con $2.800 millones recaudados.
El evento en Roma sirvió como antesala exclusiva para mostrar imágenes nunca vistas de la nueva entrega. McKellen se levantó de su asiento para recrear ante el público la escena de la destrucción, ilustrando con gestos y energía contagiosa el momento en que Magneto libera su ira. Los asistentes respondieron con ovaciones y risas, celebrando el humor y la sinceridad del actor.
Recuerdos personales y nuevos proyectos
Además de hablar sobre su trabajo como Magneto, McKellen aprovechó la velada para compartir recuerdos ligados al cine. Presentó una proyección de Las vacaciones del señor Hulot, la comedia francesa de Jacques Tati de 1953, y evocó la emoción de haber visto la película a los catorce años junto a un amigo del que estaba enamorado. El actor describió a Hulot como una figura tan poderosa en la historia del cine como Charles Chaplin o Buster Keaton, y destacó su influencia en personajes como Mr. Bean.
La presencia de McKellen en Roma coincide con una etapa activa de su carrera, tras recuperarse de una caída sufrida en 2024 durante una función teatral. En el último año, el actor ha estrenado la película The Christophers, dirigida por Steven Soderbergh, y ha participado en una innovadora instalación escénica en Nueva York. Fuera del escenario, McKellen se ha involucrado en causas sociales y culturales: inauguró un centro de artes escénicas en el condado de Durham, participó en una marcha contra la criminalización de las personas LGBTQ+ en países de la Commonwealth, y develó una placa azul de la English Heritage en la antigua residencia de Laurence Olivier en Londres.
Finalmente, el actor adelantó que viajará próximamente a Nueva Zelanda para retomar el papel de Gandalf en la nueva producción El señor de los anillos: La caza de Gollum, dirigida por Andy Serkis y producida por Peter Jackson. Según McKellen, esta historia “contará algo que no creo que Tolkien haya escrito”, generando expectativas entre los seguidores de la saga. La noche en Roma dejó la imagen de un actor que, a sus 87 años, sigue renovando su vínculo con el cine, el teatro y el público. Su método para expresar furia en Avengers: Doomsday – imaginar la destrucción de aquello que odia – se suma a la larga lista de anécdotas de una carrera marcada por la entrega y la autenticidad.
Fuente: Infobae