El pasado lunes 15 de junio, Bad Bunny culminó su esperada residencia en el Estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid, tras diez noches consecutivas de música y emociones. La despedida estuvo marcada por la nostalgia, la energía del público y un ‘baile inolvidable’ colectivo, que tuvo como invitado especial al cantante canario Quevedo.
Benito Antonio Martínez Ocaso, nombre real del artista puertorriqueño, logró reunir a decenas de miles de seguidores en cada función, quienes mantuvieron el entusiasmo hasta el último minuto. El cierre de su gira ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ se convirtió en uno de los eventos musicales más relevantes del año en la capital española.
Un inicio cargado de energía
Al comenzar el espectáculo, Bad Bunny se dirigió al público con un mensaje emotivo:
“Llevo mucho tiempo que yo no venía a Madrid. Tuvimos que esperar mucho para poder compartir otra vez, supongo que ustedes tuvieron que esperar más, tuvieron que esperar 10 noches, pero hay un dicho que dice que lo mejor se deja para lo último. Yo les prometo que va a haber merecido la pena esperar tanto”.
El repertorio arrancó con fuerza en el escenario principal, incluyendo temas como ‘LA MuDANZA’, ‘Callaita’, ‘PIToRRO DE COCO’, ‘WELTiTA’, ‘TURiSTA’ y ‘BAILE INoLVIDABLE’, para luego desatar la euforia con ‘NUEVAYoL’.
Momentos especiales en ‘la casita’
El escenario secundario, conocido como ‘la casita’, volvió a ser protagonista de la noche. A pesar de la polémica generada en semanas anteriores por la selección de los fans que subían a bailar, en esta ocasión contó con la presencia de influencers como Marta Díaz y Marina Rivers, así como del cantante y DJ brasileño Pedro Sampaio. En ese espacio, Bad Bunny montó una fiesta con ‘VeLDÁ’ junto al puertorriqueño Dei V, y más tarde incendió al público con ‘Tití Me Preguntó’, ‘Neverita’, ‘Yo perreo sola’ y ‘Safaera’.
“Me han hecho sentir en casa”
El cantante se mostró profundamente agradecido con la ciudad y su gente. Manifestó que su principal motivación al visitar Madrid era “reconectar con su gente” de España y reunir a la “familia latina”. “Para ser un turista aquí, me han hecho sentir en casa”, expresó emocionado.
La exclusiva de la noche: Quevedo como invitado
Aunque la estructura del show se mantuvo similar a otras ciudades, Bad Bunny siempre ofrece un momento único e irrepetible en cada lugar. Esta vez, el regalo fue una fusión especial de ‘Moscow Mule’ y ‘Columbia’, interpretada junto a Quevedo. El artista canario se robó los aplausos al interpretar sus éxitos ‘Quédate’ y ‘Scandic’, provocando el delirio en el estadio.
Tras ese segmento, la intensidad bajó ligeramente para dar paso a un bloque más íntimo con canciones como ‘Ojitos Lindos’ y ‘La Canción’, antes de retomar el ritmo con ‘Dákiti’ o ‘DtMF’.
La curiosa ‘competencia’ con el Papa
La residencia de diez conciertos coincidió en Madrid con la visita del Papa León XIV los días 6 y 7 de junio, generando especulaciones sobre un posible encuentro entre ambas figuras. Finalmente, la reunión se concretó el lunes 8 de junio en el Estadio Santiago Bernabéu.
Cierre apoteósico y promesa de regreso
Después de interpretar ‘EoO’ y más de tres horas de música, el Metropolitano se iluminó con fuegos artificiales para despedir al puertorriqueño. La última imagen fue la de un estadio rendido a sus pies y un baile final que, para muchos, quedará grabado en la memoria.
Antes de marcharse, Bad Bunny prometió no tardar “tanto” en volver a la capital. “Estas diez noches en Madrid me las llevo en el corazón para siempre”, afirmó el artista, sellando su despedida con un mensaje de cariño hacia sus seguidores.
Compromiso social: Respect Nation
Durante todos los conciertos de estadio de este verano, se implementó el programa Respect Nation. En el exterior del Metropolitano se instaló un punto de atención con profesionales de Fundación Aspacia, quienes aplicaron un protocolo antiacoso. Además, Fundación ONCE participó con voluntariado para mejorar la accesibilidad, utilizando la tecnología de códigos QR NaviLens, herramienta que facilita la orientación a personas con discapacidades visuales y cognitivas.
Fuente: Infobae