Onimusha: Way of the Sword, el esperado regreso de Capcom para 2026

La última entrega principal de la saga Onimusha fue Dawn of Dreams, publicada en 2006. Desde entonces, la franquicia quedó en un largo letargo. El fracaso comercial de ese título, sumado al paso previo de Jean Reno como protagonista en Onimusha 3, pusieron a la serie en una situación complicada. Las ventas no acompañaron y Capcom no volvió a apostar por ella durante casi dos décadas. El juego está siendo desarrollado para PlayStation 5, PC y Xbox Series, con lanzamiento programado para el 25 de septiembre de 2026.

El giro llegó en diciembre de 2024, cuando Capcom presentó Onimusha: Way of the Sword en The Game Awards. El anuncio formó parte de una estrategia más amplia de la compañía para revitalizar franquicias inactivas. Según el productor Akihito Kadowaki, las ganas de continuar la saga nunca se apagaron dentro de la empresa, pero durante años no hubo recursos disponibles para hacerlo. El proyecto finalmente recibió luz verde a principios de 2020, cuando el RE Engine, el motor propio de Capcom, amplió de forma significativa sus capacidades técnicas.

Onimusha: Way of the Sword, de Capcom.

Miyamoto Musashi con el rostro de Toshiro Mifune

El protagonista de Way of the Sword es Miyamoto Musashi, el célebre espadachín histórico japonés. Los seguidores de la serie lo recordarán por su aparición en Onimusha: Blade Warriors, en el manga Night of Genesis y en la serie animada de Netflix. Sin embargo, la novedad en esta entrega es que el personaje fue modelado visualmente a partir del fallecido actor Toshiro Mifune, una figura emblemática del cine samurái japonés a quien Capcom considera como el actor de acción samurái definitivo.

Obtener los derechos para usar su imagen no fue sencillo. Capcom necesitó dos años de conversaciones y negociaciones con Mifune Productions para cerrar el acuerdo. El resultado es un protagonista que combina la leyenda histórica del espadachín real con el peso icónico del actor.

La historia del juego está ambientada en una versión de fantasía oscura del Kyoto del periodo Edo. La región ha sido corrompida por nubes de Malicia, y Musashi llega en posesión del Guantelete Oni, un arma que le otorga el poder de combatir a los Genma, criaturas del inframundo. El propio Musashi advierte que cada vez es menos humano, lo que sugiere que la corrupción demoniaca también lo alcanza a él. La historia incluirá, además, una recreación libre de la rivalidad histórica entre Musashi y Sasaki Kojiro.

La narrativa de Way of the Sword no tiene conexión con los juegos anteriores ni con la serie animada de Netflix. Capcom tomó esta decisión para que los jugadores nuevos en la franquicia puedan comprender la historia sin necesidad de conocer los títulos previos. Dicho esto, vale mencionar que los Genma siguen siendo los antagonistas principales, como en todas las entregas anteriores.

Onimusha: Way of the Sword, de Capcom.

Un combate deliberado, no un soulslike

Uno de los puntos más debatidos antes del lanzamiento es el enfoque del sistema de combate. El director Satoru Nihei fue directo al respecto: el juego no es un soulslike. Su objetivo es modernizar la serie y, en sus palabras, expresar el choque de espadas a través de la acción. El diseño busca ser accesible pero desafiante para jugadores experimentados.

En comparación con las entregas anteriores, el combate de Way of the Sword es más deliberado. Los jugadores necesitan observar los movimientos del oponente y decidir el momento exacto de cada ataque. Para garantizar que los movimientos fueran realistas, el equipo de Capcom invitó a esgrimistas reales a su estudio de captura de movimiento.

La espada de Musashi puede usarse para golpear, parar ataques o desviar proyectiles. Una parada prolongada permite dirigir al enemigo y hacerlo caer en una dirección determinada. Musashi también puede adoptar una postura de guardia que bloquea ataques desde cualquier ángulo. Si el jugador encadena paradas o esquivas consecutivas, gana bonificaciones de combate que le permiten ejecutar enemigos en cadena o desatar un ataque multigolpe. Además, puede usar el entorno a su favor. Por ejemplo, puede voltear una mesa y usarla como escudo temporal.

El sistema Issen regresa en esta entrega. Esta parada letal permite ejecutar a los enemigos con un movimiento rápido. Cuando se aplica el Break Issen a un enemigo común, lo ejecuta al instante mediante un desmembramiento. Contra jefes, en cambio, no los elimina de inmediato: en su lugar, el jugador puede elegir entre infligir una cantidad masiva de daño o recolectar más almas.

Onimusha: Way of the Sword, de Capcom.

El Guantelete Oni y el sistema de almas

El Guantelete Oni es la pieza central del juego. Este objeto, que tiene conciencia propia, absorbe las almas de los enemigos derrotados. Hay tres tipos de almas: las amarillas recuperan la salud del jugador; las rojas se utilizan para comprar mejoras; y las azules permiten usar los Armamentos Oni, armas especiales que infligen daño elevado. Atacar con Armamentos Oni genera, a su vez, almas amarillas.

El guantelete también permite activar la Vision Oni, una habilidad que revela la ubicación de todos los demonios y enemigos en una zona. Los Espejos Mágicos también regresan para guardar el progreso, subir de nivel y viajar rápidamente. Los Portales Oni, por su parte, son la respuesta de esta entrega al Reino Oscuro de los juegos anteriores, en forma de puertas místicas que transportan al jugador a una dimensión paralela llena de secretos, demonios y objetos. Solo son visibles mediante la Vision Oni.

Onimusha: Way of the Sword, de Capcom.

Estructura del juego y atención al detalle histórico

Way of the Sword es un juego principalmente lineal, aunque incluye zonas abiertas y misiones secundarias. La duración estimada ronda las veinte horas. El director Nihei confirmó que no será un juego de mundo abierto.

Capcom apostó fuerte por la fidelidad histórica y estética. El equipo consultó con funcionarios de templos reales, como los de Kiyomizu-dera, para que la representación del Japón feudal fuera rigurosa. La perspectiva del juego es en tercera persona y el enfoque cinematográfico fue una prioridad desde el diseño. Así, la compañía invirtió significativamente en tecnología de captura de movimiento y en el proceso de animación.

El motor utilizado, como ya mencionamos, es el RE Engine, el mismo que impulsa títulos recientes de Capcom como Resident Evil Requiem, Dragon’s Dogma 2 y Monster Hunter Wilds. La calidad visual es comparable a la de esos títulos, mientras que el combate y la exploración mantienen un espíritu cercano al de los juegos originales de PlayStation 2.

Onimusha: Way of the Sword, de Capcom.

Reacciones divididas y la pregunta sobre la identidad de la saga

Las primeras presentaciones del juego generaron reacciones mixtas entre los asistentes de la Gamescom 2025. En una entrevista, el productor y el director pidieron a los jugadores que lo abordaran con la mente abierta. Algunos de los que jugaron la demostración expresaron que el resultado no era lo que esperaban o que no se sentía como el Onimusha que recordaban.

Esas reacciones parecen estar relacionadas con la tendencia actual en los juegos de acción hacia el combate estilo soulslike, un camino que Capcom decidió no tomar. El estudio apostó por las raíces de la franquicia, con mecánicas actualizadas pero sin alejarse del núcleo que definió a la serie en sus primeras entregas. La presencia de los Espejos Mágicos y los Portales Oni es lectura de esa decisión.

El juego llegará el próximo 25 de septiembre y ya cuenta con una demo gratuita, para que todos los interesados puedan comprobar por su cuenta si, realmente, este juego respeta las raíces de la franquicia o si después de tantos años en hibernación, Capcom perdió el rumbo de Onimusha.

Fuente: Infobae

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