Durante generaciones, nuestros antepasados solían nombrar a sus hijos basándose en el santo del día de su nacimiento. Esta tradición se refleja incluso en la conocida canción de cumpleaños “Mañanitas” que incluye la frase: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”
El onomástico no debe confundirse con el cumpleaños. Este término se refiere específicamente al día en que la Iglesia celebra a un santo cuyo nombre lleva una persona. En realidad, el onomástico alude exclusivamente al listado de nombres del santoral.
Según el calendario religioso, hoy también se recuerda a mujeres y hombres que, por su estrecha conexión con lo divino, sus buenas acciones hacia los demás y su elevada ética y moral, fueron canonizados o beatificados para formar parte del santoral católico.
A continuación, el santoral correspondiente al martes 16 de junio.
Celebración principal: San Juan Francisco Regis
En la localidad de La Louvesc, cerca de Anency, en Francia, se honra a San Juan Francisco Regis, presbítero de la Compañía de Jesús. Dedicó su vida a recorrer montañas y aldeas, buscando incansablemente renovar la fe católica entre los habitantes mediante la predicación y la administración del sacramento de la penitencia.
Además, estos son los santos y mártires que se celebran este mismo día:
- San Quirico mártir
- Beato Guillermo Greenwood (s. XVI)
- Beato Roberto Salt (s. XVI)
- San Aureliano de Arles (s. VI)
- Beato Antonio Constante Auriel (s. XVIII)
- San Benón (s. XII)
- San Áureo y compañeros mártires (s. V)
- San Ferreol de Besançon (s. IV)
- Santa Julita
- San Ticón (s. V)
- San Similiano de Nantes (s. IV)
- Beato Cecardo de Carrara (s. IX)
- Santa Lutgarda (s. XIII)
El camino hacia la santidad: beatificación y canonización

La Iglesia Católica y la ortodoxa emplean la canonización para declarar santa a una persona fallecida. Este proceso implica incluir su nombre en el canon —la lista oficial de santos reconocidos— y autorizar su veneración, reconociendo su intercesión ante Dios.
En los primeros siglos del Cristianismo, el reconocimiento de un santo se daba sin un procedimiento formal. Sin embargo, esto cambió durante la Edad Media.
Hoy en día, la Iglesia realiza una investigación exhaustiva de la vida del candidato. Existen cuatro vías para lograr la canonización: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.
Es requisito fundamental que el candidato haya realizado al menos dos milagros (o uno si fue mártir). La canonización se oficializa mediante una declaración papal solemne y se asigna un día festivo para su veneración litúrgica.
No existe un plazo fijo para este proceso. Por ejemplo, San Pedro Damián fue canonizado 756 años después de su muerte, mientras que San Antonio de Padua lo fue apenas 352 días después de fallecer.
La última canonización tuvo lugar en octubre de 2019, cuando el Papa declaró santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce, de Brasil.

El catolicismo en cifras
El catolicismo es una de las religiones con mayor número de seguidores en el mundo. Según los datos más recientes del Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano, existen más de mil 360 millones de católicos en el planeta.
El continente americano concentra la mayor cantidad de fieles, con casi la mitad del total mundial. De ese grupo, más de una cuarta parte reside en Sudamérica.
En los últimos años, el Vaticano ha reportado un incremento significativo de católicos en dos regiones: Asia —especialmente en Medio Oriente— y África.
Por el contrario, la cantidad de fieles en Europa ha disminuido, mientras que en Oceanía las cifras se mantienen estables.
Fuente: Infobae