Un control de tránsito rutinario en una carretera de Texas durante el año 2020 dio inicio a una de las investigaciones penales más escalofriantes del estado. Así se destapa el caso de Taylor Parker, protagonista del nuevo documental Instinto maternal, lanzado el pasado 12 de junio en Netflix.
La producción fue dirigida por Jessica Dimmock y producida por Joshua Levine, Samantha DeMaria y Jon Bardin. A través de testimonios de quienes vivieron de cerca los hechos, el filme reconstruye los sucesos ocurridos en una pequeña localidad del este de Texas.
Parker, de 27 años en el momento del crimen, se había presentado en la comunidad rural de Simms como una mujer de familia acaudalada, con una herencia vinculada a un negocio familiar y planes de vida a gran escala.

En julio de 2019 conoció a Wade Griffin, un trampero de cerdos salvajes, y en pocos meses anunció un embarazo que después se comprobaría era totalmente falso. Para mantener el engaño, Parker organizó una fiesta de revelación de género, mostró ecografías falsas y utilizó rellenos para simular los cambios físicos propios de la gestación.
Como la relación se desarrolló durante la pandemia, alegaba que las restricciones sanitarias impedían que Griffin la acompañara a las consultas médicas, evitando así cualquier verificación independiente.
“Ella solo brillaba”, recuerda Griffin en el documental. “Pintaba una imagen bonita del futuro”.
Lo que Griffin y su entorno ignoraban era que Parker se había sometido años antes a una histerectomía, lo que hacía biológicamente imposible cualquier embarazo.

Las dudas comenzaron a crecer entre familiares y amigos cercanos, quienes realizaron llamadas discretas a clínicas y laboratorios para verificar la historia. Sin embargo, Taylor Parker siempre tenía una respuesta preparada.
“Todo lo que yo presentaba, ella lo rebatía”, señala Connie, madre de Wade Griffin, en el documental.
Antiguas amigas de Parker, McKenzie Bright y Abby Bell, también entrevistadas en el filme, describen un patrón previo de enfermedades inventadas: esclerosis múltiple, cáncer, un tumor cerebral y un derrame.
“Después de que seguía pasando una y otra vez, empecé a pensar: ‘Quizás no está realmente enferma’”, dice Bell en el documental.
Bright, por su parte, recuerda que Parker llegó a pedirle acceso a su aplicación de seguimiento de embarazo cuando ella misma estaba embarazada.
“Tuve que alejarme de ella”, afirma.

En ese contexto, Parker se vinculó con Reagan Simmons-Hancock, una joven de 21 años de New Boston, Texas, a quien había conocido al fotografiar su boda en septiembre de 2019. Simmons-Hancock la integró a su círculo social sin sospechar nada. En octubre de 2020, cuando tenía 35 semanas de embarazo, compartió una salida con Parker.
El 9 de octubre de 2020, la madre de Reagan, Jessica, llegó a la casa de su hija al no poder comunicarse con ella. Encontró rastros de sangre y una escena que los investigadores calificarían como un ataque extremadamente violento: Simmons-Hancock presentaba 15 heridas de arma blanca y 98 cortes, y su bebé nonata había sido extraída quirúrgicamente de su vientre. La hija de tres años de Reagan fue hallada sola en una habitación trasera, escondida bajo las cobijas.

Horas después, Parker llamó al 911 desde una carretera cercana a De Kalb, Texas, alegando haber dado a luz y que el recién nacido no respiraba. Al llegar al hospital, los médicos no encontraron indicios de parto reciente y confirmaron que Parker no tenía útero. Las pruebas de ADN establecieron que la bebé era hija de Reagan Simmons-Hancock. La recién nacida fue identificada como Braxlynn Sage.
Taylor Parker fue arrestada en el hospital. Su juicio, celebrado en 2022, incluyó el testimonio de más de 100 personas. El 3 de octubre de ese año fue declarada culpable de asesinato con agravante y condenada a muerte.
En 2025, el Tribunal de Apelaciones en Materia Penal de Texas confirmó tanto la condena como la sentencia. Una solicitud posterior para que la Corte Suprema de Estados Unidos revisara el caso fue rechazada.

Con 33 años, Parker es actualmente la mujer más joven en el corredor de la muerte de Texas, según el Departamento de Justicia Criminal del estado.
Fuente: Infobae