Un grupo de entusiastas de la naturaleza se internó en los bosques nublados del occidente de Honduras tras la pista de la jade palm pit viper (Bothriechis thalassinus), una serpiente de un intenso color verde. La travesía, coordinada por el herpetólogo Tasman Ezra y reportada por National Geographic, demandó equipo especializado como botas y linternas para recorrer la densa vegetación. Después de varias noches de búsqueda, lograron divisar las brillantes escamas verdes del reptil entre las bromelias.
El thalassinus se caracteriza por su color verde eléctrico, adornado con líneas negras, turquesas y rosas. Puede alcanzar más de 60 centímetros de longitud y se alimenta de pequeños animales durante la noche. Según Ezra, cada avistamiento aporta información desconocida sobre esta especie, considerada una de las menos estudiadas en la región.
La rareza y la escasez de datos sobre el comportamiento del thalassinus han despertado gran interés en la comunidad científica y entre aficionados. Ezra comenta que encontrar al animal en su entorno natural genera una emoción compartida entre los participantes.
Su distribución está limitada a los bosques nublados del occidente de Honduras y el este de Guatemala. Esta restricción geográfica, sumada a la pérdida de hábitat, hace más urgente la necesidad de investigarla y protegerla.

El nacimiento de la reserva Tierra del Tamagás y HonduHerp
La preocupación por conservar al thalassinus impulsó a Tasman Ezra y su colega CJ Baker a tomar medidas ante la amenaza de tala en una montaña cercana a Santa Rita. Ambos, residentes en Estados Unidos pero apasionados por la biodiversidad hondureña, respondieron al llamado de Alexander Alvarado, guía local de avistamiento de aves y miembro de la junta directiva de HonduHerp, quien alertó sobre el inminente reemplazo del bosque por plantaciones de café.
Para evitarlo, recurrieron a redes sociales, amigos y familiares, logrando recaudar USD 50.000 para adquirir la cima y fundar la organización HonduHerp.
Desde entonces, HonduHerp administra la reserva Tierra del Tamagás, un área protegida gestionada localmente que se ha convertido en refugio para el thalassinus y otras especies. El grupo colabora con el Instituto Nacional de Conservación Forestal de Honduras y ha establecido parejas reproductoras de la serpiente en el zoológico Rosy Walther, en Tegucigalpa, con el objetivo de fortalecer poblaciones en riesgo y profundizar el estudio del animal.

Las amenazas de la deforestación y el café para el thalassinus
El hábitat de la jade palm pit viper está amenazado por la expansión del cultivo de café. Alexander Alvarado afirma: “
el café es el cáncer
” que está reemplazando los bosques nublados por plantaciones en las mismas altitudes donde viven las víboras. Tasman Ezra advierte que “estas montañas están desapareciendo”.
Entre 2002 y 2024, Honduras perdió una cuarta parte de sus bosques húmedos primarios, según estimaciones de la plataforma Global Forest Watch.
La urgencia de frenar la deforestación llevó a los fundadores de HonduHerp a movilizar recursos y voluntades. Como señala Ezra, la financiación mediante micromecenazgo rara vez se destina a reptiles y anfibios: un estudio de investigadores australianos reveló que menos del 15% de estos proyectos se enfocan en este grupo de animales, por lo que la protección del thalassinus representa un reto adicional en términos de apoyo financiero.

Estrategias de conservación y participación comunitaria en Honduras
La estrategia de HonduHerp se basa en la implicación de la comunidad local y en cambiar la percepción social sobre las serpientes. El coordinador regional de conservación, Gabriel Arita, compara el entusiasmo por avistar al thalassinus con una “fiebre” que ha contagiado a vecinos y agricultores.
El propio Francisco Cueva, antiguo cazador y ahora gerente de la reserva, ejemplifica ese cambio: tras unirse a las expediciones, pasó de ver el bosque como un recurso para explotar a convertirse en su defensor, vigilando el área contra cazadores furtivos y madereros.
El equipo de HonduHerp realiza presentaciones en escuelas para fomentar el respeto hacia todas las serpientes y reducir el miedo a sus mordeduras. Según explican, el veneno del thalassinus probablemente cause dolor e hinchazón, pero no se considera letal para humanos.
Las charlas han logrado que cada vez más personas recurran a la organización para rescatar serpientes en sus hogares, en lugar de matarlas.

Resultados en la protección del thalassinus y el bosque nublado
La labor de HonduHerp y de quienes se han unido a la causa ha dado resultados. Enrrique Guerra, agricultor de café, rechazó ofertas para talar su bosque a cambio de ampliar sus cultivos y decidió, con el apoyo de HonduHerp, convertir su terreno en una segunda reserva para la especie.
El argumento de Guerra es contundente: “
La montaña es el pulmón de la comunidad, pues suministra aire limpio y agua a los pueblos cercanos
”.
Entre la reserva Tierra del Tamagás y las nuevas áreas protegidas impulsadas por la comunidad, se han conservado cerca de 120 hectáreas de bosque amenazado. Vecinos de San Manuel, inspirados por el trabajo de Cueva, buscaron asesoría para proteger las fuentes de agua que nacen en los bosques, sumando otras 70 hectáreas de terreno salvadas de la deforestación.
HonduHerp también promueve el cultivo de café bajo sombra, animando a los productores a preservar el dosel forestal o incluso reforestar sus propiedades, con la esperanza de ampliar el hábitat para el thalassinus y otras especies vulnerables.
Fuente: Infobae