Desde la Ciudad Vieja de Ginebra, en la emblemática Maison Rousseau, un grupo de argentinos renueva el anhelo de traer de vuelta a casa los restos de Jorge Luis Borges. El coleccionista Alejandro Vaccaro afirmó con determinación: “Tenemos una fuerte tradición de repatriar a los argentinos que murieron en el exterior y Borges no va a ser una excepción. Lo vamos a conseguir”. A su lado, el empresario Alejandro Roemmers respalda cada palabra. En 2019, Roemmers adquirió de Vaccaro un conjunto de 30.000 piezas relacionadas con el autor de El Aleph y desde entonces ambos colaboran en proyectos culturales en su honor.

La ocasión que reunió a Vaccaro, Roemmers y al ex secretario de Borges, Roberto Alifano, fue la presentación del libro Borges, la colección, que documenta ese vasto archivo. El evento se realizó en un espacio que fue la casa natal de Jean-Jacques Rousseau, el filósofo ginebrino del siglo XVIII. Entre el público, mayoritariamente de habla hispana, se contaban argentinos, colombianos y portugueses.
Borges, el escritor argentino más universal, falleció hace 40 años en esta ciudad suiza. Llegó junto a su esposa María Kodama el 28 de noviembre de 1985, tras un período de enfermedad. Él mismo sabía que no regresaría a Buenos Aires. Su tumba se encuentra en el cementerio De Plainpalais, también conocido como De los reyes, donde descansa junto a figuras como el compositor Alberto Ginastera. El guía argentino Marcos Liyo, que conduce un tour literario sobre Borges en Suiza, señala que es la sepultura más visitada: los admiradores dejan flores, cartas, libros y poemas. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿está demasiado lejos para quien escribió “yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires”?
En estos días se especula sobre las razones que llevaron a Borges a morir en Ginebra, ciudad donde vivió durante su adolescencia. Algunos recuerdan su poema La Recoleta (1923), donde dice: “Estas cosas pensé en la Recoleta, en el lugar de mi ceniza”. Pero los tiempos cambiaron.
Cómo hacer que Borges vuelva
No es la primera vez que se plantea el traslado de sus restos. En 2022, los nietos de Norah, hermana del escritor, manifestaron su voluntad de hacerlo y revelaron gestiones previas. Durante la charla en Ginebra, una pregunta del público llevó a Vaccaro a detallar sus intenciones. Mencionó a Roberto Alifano, quien fue su amanuense cuando Borges ya estaba ciego: el autor dictaba y Alifano escribía. Alifano, presente en el acto junto a Vaccaro y Roemmers, aportó un recuerdo personal.

“Yo lo acompañaba una vez por semana al cementerio de la Recoleta -dijo Alifano- y entonces íbamos a ver la tumba familiar. Y él me decía: ‘Alifano, usted va a ser el encargado de cumplir mi deseo de que yo descanse aquí con mis parientes’”.
Roemmers añadió: “Que los argentinos, sobre todo los ciudadanos de Buenos Aires, que era su ciudad, puedan rendir un homenaje”. La viabilidad legal, económica y práctica del regreso aún no está resuelta, pero algunas gestiones están en marcha y podrían acelerarse con la intervención del gobierno argentino.
La repatriación se alinea con el proyecto más grande de Vaccaro y Roemmers: abrir un Museo Borges para albergar las 30.000 piezas de la colección, que hoy permanecen en la casa de Vaccaro. Roemmers expresó su deseo de que sea público, y mencionó como posible sede el Palais de Glace, actualmente en refacciones. De no ser viable, consideran una opción privada.

Vaccaro unió ambas causas: “Así como vamos a conseguir, como dice Alejandro, lucir la colección en Buenos Aires y ponerla al servicio de la comunidad nacional e internacional, también algún día vamos a conseguir que Borges vuelva a Buenos Aires”.
Habla Borges (gracias a la IA)
La gran sorpresa de la tarde fue la aparición de la voz de Borges mediante inteligencia artificial, creada por Juan Vaccaro, hijo de Alejandro. Un retrato del escritor en la pantalla se movía sutilmente, y luego “dialogó” con Alifano, Vaccaro y Roemmers. Recordó las obras que hicieron juntos, agradeció a Vaccaro por su biografía y preguntó a Roemmers por sus novelas. Cada uno respondió, generando la ilusión de una conversación. Ficción, sí, pero también un emotivo homenaje.
Borges de punta a punta
En un vestíbulo de la Maison Rousseau se exhiben copias de las Cartas a Godel, la correspondencia que Borges mantuvo con su amigo Roberto Godel durante su adolescencia en Ginebra. Roemmers reflexionó sobre el vínculo del escritor con la ciudad: “Para cualquier lector del mundo, esta ciudad ocupa un lugar privilegiado en la historia del pensamiento europeo. Pero para quienes hemos dedicado años a preservar el legado de Jorge Luis Borges, Ginebra representa algo aún más especial”. Destacó que “Buenos Aires vio nacer a Borges, pero fue Ginebra la que vio crecer al Borges escritor”, y recordó que el autor dijo sentirse orgulloso de los libros que leyó más que de los que escribió.

En un contexto de calles tapiadas y fuerte presencia policial por una manifestación contra la reunión del G7, Roemmers lanzó un mensaje político: “En un mundo lleno de contingencias y ruido efímero, honrar su memoria es también reivindicar obras como Los conjurados, en la que hace un alegato por la razón y la resolución pacífica de los conflictos”.
Borges de cerca: el testimonio de Alifano
Roberto Alifano compartió detalles de su trabajo con Borges: “Sí, trabajaba con él en la casa de él. Todas las mañanas, a partir de las nueve, nueve y media. Comíamos juntos y después él se dormía una siesta. Si teníamos que seguir, volvía a la casa. Fue una relación muy agradable, sumamente enriquecedora para mí”.

Vaccaro preguntó si Borges ya tenía los textos resueltos al dictar. Alifano respondió: “Él casi siempre lo tenía resuelto. Y después él ya corregía. Sabemos que Borges corrigió toda su vida su primer libro”. También contó que Borges lo llamaba temprano si se le ocurría un cambio. “Me llena de orgullo que él me haya elegido entre tantos escritores y aspirantes. Es realmente un gran motivo de orgullo”.
El evento cerró con aplausos y emoción. Abajo, en el café de la librería, se sirvieron empanadas y vino argentinos. En pleno Ginebra.
Fuente: Infobae