El cine tiene el poder de normalizar realidades y corregir estereotipos dañinos. ‘Todos los colores’, la ópera prima de Beatriz de Silva, llega a las salas este viernes para desafiar la forma en que se ha representado a las personas con discapacidad. Lejos de los clichés de héroe o víctima, esta cinta apuesta por la comedia y la honestidad.
El elenco está encabezado por Mafalda Carbonell –hija del actor Pablo Carbonell–, la atleta paralímpica Eva Moral –medallista de bronce en Tokio 2020– y la reconocida Silvia Abril. La historia sigue a Belén (Carbonell), una adolescente de 17 años en silla de ruedas que cursa segundo de Bachillerato. Su carácter rebelde y su mal humor la llevan a ser castigada por la directora del instituto, quien la obliga a unirse al club de atletismo. Allí conoce a Laura (Moral), una atleta paralímpica que la ayuda a ver la vida desde otra perspectiva, rompiendo límites y ganando confianza.
Presentada en el Festival de Málaga fuera de concurso y producida por Atresmedia Cine, Cattleya Producciones y La Canica Films, la película aborda temas como la amistad, el primer amor y la sexualidad desde una mirada genuina.

Risas contra los estereotipos
La directora, Beatriz de Silva, se inspiró en su propia infancia junto a una amiga con discapacidad. “Para nosotras solo eran temas logísticos: taxis adaptados, discotecas sin escalones. Estábamos acostumbradas a incluir la adaptación”, explica. Con ‘Todos los colores’ busca mostrar lo que para ella era normalidad y combatir la visión heroica o dramática que suele imponerse. “No eres un niño, ni un ángel, ni un superhéroe. Eres una persona y tu personalidad no está definida por una silla”, afirma.
Eva Moral, debutante en el cine, refuerza esta idea: “Siempre se nos trata desde el punto de vista de los superhéroes o del drama, la pena, la depresión. Ya estamos muy cansados de ese drama que no existe en la vida real. Tenemos vidas plenas y queremos huir de eso”.
Mafalda Carbonell, quien a sus 17 años tiene artrogriposis de miembros inferiores, encontró múltiples puntos en común con su personaje. “Aunque yo no vaya en silla de ruedas, una discapacidad es una discapacidad. Yo también tenía dudas sobre el sexo desde mi perspectiva. Hacer esta película me ha ayudado un montón”, confiesa.

Sexualidad sin tapujos
Uno de los ejes de la cinta es el despertar sexual de Belén, quien está enamorada de Panocha (Iván Luengo). La directora destaca que muchas escenas surgieron de la improvisación: “Hay una intimidad emocional muy fuerte. Grabamos sus juegos y dejamos que fluyera”. Silvia Abril, quien interpreta a la madre de Belén, asegura que “es la primera comedia con la que los adolescentes se van a sentir realmente identificados, porque se tratan los temas de cara y con honestidad”.

La película no rehúye lo escatológico. En los primeros cinco minutos, Belén pega una compresa llena de sangre en la espalda de su profesor de Educación Física. De Silva tuvo que pelear por mantener esa escena: “Lo escatológico es súper humano. Y en el caso de la experiencia femenina, más”.
Para Eva Moral, el humor es clave: “Con esta película se consigue que nos riamos muchísimo y se acabe olvidando que la protagonista va en silla de ruedas. Al final es un complemento, como el que lleva gafas”.
Fuente: Infobae