La selección de Canadá logró alcanzar un empate 1-1 frente a Bosnia y Herzegovina en el partido inaugural del Grupo B, pero el resultado tiene un sabor especial para el conjunto local: después de seis derrotas consecutivas en citas mundialistas anteriores, por fin pudo estrenar su casillero de goles como anfitrión. Aunque no consiguió la victoria, la igualdad le permitió romper una larga sequía histórica que arrastraba desde sus dos participaciones previas en el torneo.
El delantero Cyle Larin fue el autor del tanto que inscribió el nombre de Canadá en el marcador, justo frente a más de 45.000 espectadores que abarrotaron las gradas del Toronto Stadium. Este gol no solo significó un punto en la tabla, sino que cerró un capítulo de frustraciones para el equipo dirigido por Jesse Marsch.
En los primeros compases del encuentro, los nervios propios del debut y la intensa presión de Bosnia desestabilizaron al once canadiense. El conjunto balcánico, bajo las órdenes de Sergej Barbarez, forzó pérdidas en la medular y dificultó la salida de balón desde el fondo. Sin embargo, con el paso de los minutos, la dinámica ofensiva local tomó vuelo gracias al trabajo de Tani Oluwaseyi, Jonathan David, Liam Millar y Tajon Buchanan, quienes aportaron profundidad por las bandas.
La primera oportunidad clara para los anfitriones llegó en el minuto 16, cuando Oluwaseyi remató desde una posición inmejorable, pero el guardameta Nikola Vasilj respondió con una intervención de mérito. Poco después, el mismo Oluwaseyi envió alto otro disparo en condiciones favorables. Fue entonces cuando Bosnia aprovechó el desconcierto local: en el minuto 21, Amar Memic lanzó un saque de esquina, Sead Kolasinac prolongó de cabeza en el primer palo y Jovo Lukic empujó el balón al fondo de la red.
El tanto visitante reforzó el planteamiento defensivo de Barbarez, que ordenó a sus jugadores replegarse cerca de su área y ceder la posesión a Canadá. El equipo de Marsch respondió generando hasta ocho saques de esquina antes del descanso, aunque sin lograr inquietar de verdad a Vasilj en los metros finales.
Dominio canadiense y eficacia bosnia
Durante la primera parte, Canadá insistió una y otra vez ante la defensa bosnia, acumulando llegadas pero sin transformar el dominio en ocasiones realmente peligrosas. Por su parte, Bosnia apostó por el orden mientras aguardaba alguna opción en transición, resistiendo sin ceder espacios.
Tras el receso, la tónica cambió con una presión aún mayor del conjunto local. En el minuto 53, Richie Laryea protagonizó la oportunidad más clara: su disparo desviado, tras varios rechaces, acabó golpeando el larguero. La réplica bosnia llegó en forma de contraataque: Amar Memic se quedó solo ante Maxime Crépeau, pero el guardameta canadiense evitó el segundo gol visitante tras un error defensivo local.
La reacción de Canadá
Buscando mayor profundidad en ataque, Marsch recurrió a los suplentes Ali Ahmed, Jacob Shaffelburg y Promise David. La insistencia tuvo recompensa en el minuto 79, cuando Cyle Larin, que acababa de ingresar al terreno de juego, controló cerca de la frontal, se giró y lanzó un disparo al que no llegó Vasilj.
En los compases finales, Canadá intensificó su ofensiva. Promise David dispuso de una ocasión clara en el tiempo añadido, pero la defensa de Bosnia resistió y conservó el empate, manteniendo abierto el panorama en el Grupo B.
Fuente: Infobae