La compañía de la manzana tiene un objetivo claro con la renovación de su asistente virtual: que la nueva versión de Siri, potenciada con Inteligencia Artificial (IA), deje atrás por completo la actitud excesivamente complaciente que caracteriza a la mayoría de los asistentes conversacionales actuales. La idea es que se convierta en una herramienta realmente útil para el usuario, y no en un sustituto de compañía sentimental.
Durante la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) de 2026, Apple mostró al mundo la nueva Siri. Entre sus principales novedades destacan: el soporte para lenguaje natural, la conciencia contextual y la capacidad de realizar acciones avanzadas dentro de las aplicaciones. Todo ello, sin perder de vista una experiencia similar a la de otros ‘chatbots’ de IA, pero con un enfoque radicalmente distinto.
Una filosofía diferente a la de OpenAI y Google
En una entrevista concedida al pódcast Mostly Human, Craig Federighi, vicepresidente sénior de Ingeniería de ‘software’ de Apple, y Greg Joswiak, vicepresidente sénior de Marketing mundial, explicaron las razones detrás de esta estrategia. Federighi fue contundente al señalar que la nueva Siri no seguirá el patrón de otros modelos de IA.
“Es como que quieren atraparte. Podrían animarte a revelar cosas sobre ti y luego usar eso como la base para establecer una conexión”, matiza Federighi sobre un rasgo de la personalidad del que los ‘chatbots’ con IA en mayor o menor medida adolecen.
El ejecutivo sugiere que la postura de Apple es justamente la opuesta. La compañía ha diseñado a Siri para que actúe ayudando realmente al usuario, en lugar de intentar ‘engancharlo’ para prolongar la conversación de manera indefinida. La premisa es simple pero poderosa.
La perspectiva de Apple es clara al señalar que “si intentas interactuar con Siri como una pareja romántica, Siri no está para eso”. Es decir, incluso con sus nuevas capacidades de conversación natural, el asistente nunca buscará establecer un vínculo personal o emocional con quien lo utiliza.
El contraste con ChatGPT y la estrategia de Anthropic
Esta visión choca directamente con lo que ha estado ofreciendo OpenAI con ChatGPT, y cuyo modelo GPT-4o fue el máximo exponente de esa tendencia. Tras haber sido retirado en el verano de 2025, Sam Altman tuvo que dar marcha atrás en sus planes para recuperarlo, debido a la frustración que sintieron los usuarios al perder un ‘chatbot’ extremadamente complaciente.
Por su parte, Greg Joswiak tomó el relevo de Federighi para reiterar que la motivación de Apple no es otra que ayudar al usuario, en vez de mantenerlo ‘enganchado’. La intención es diferenciarse de otras empresas cuyo modelo de negocio se basa en retener al usuario en su aplicación para generar ingresos. Siri ofrecerá respuestas concisas y dejará en manos del usuario la decisión de continuar la conversación si así lo desea.
En este contexto, Anthropic con su modelo Claude también ha realizado avances significativos para que su ‘chatbot’ sea más honesto, e incluso capaz de admitir incongruencias en sus propias respuestas. De hecho, Anthropic utilizó la honestidad de su modelo para definir uno de los rasgos principales de Claude Opus 4.7, tras una renovación total de la Constitución de Claude (el sistema de valores con el que se entrena su IA) que se publicó a principios de 2026.
Fuente: Infobae