Las autoridades filipinas elevaron este viernes a 55 la cifra de víctimas mortales y a 1.120 el número de heridos a raíz del potente terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el lunes la isla de Mindanao, en el sur del país. Aún hay 31 personas cuyo paradero se desconoce.
El Consejo Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC) reportó que más de 86.000 familias resultaron afectadas, lo que equivale a cerca de 390.000 personas. En cuanto a infraestructura, aproximadamente 19.000 viviendas sufrieron daños, de las cuales 3.485 quedaron completamente destruidas.
El panorama en la zona de desastre es crítico: 48 localidades continúan sin suministro eléctrico. Además, puentes, carreteras, aeropuertos y puertos en las regiones más golpeadas han tenido que paralizar todas sus actividades por razones de seguridad, según información difundida por el diario ‘Inquirer’.
El Aeropuerto Internacional General Santos permanecerá cerrado para vuelos comerciales, pero funcionará como centro de operaciones para la entrega de ayuda humanitaria y para el despliegue militar. Las autoridades indicaron que ya hay 3.700 efectivos movilizados para las tareas de búsqueda y rescate en las zonas más devastadas.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., recorrió esta semana las áreas afectadas, incluyendo una escuela dañada y un centro de distribución de víveres. Como medida urgente, declaró el estado de calamidad en 13 localidades debido a la gravedad de los daños y al desplazamiento masivo de habitantes.
Desde la Presidencia aseguraron que el Gobierno dispone de los recursos necesarios para encarar la emergencia.
“Los fondos disponibles son suficientes para las operaciones de rescate y recuperación, con el objetivo de minimizar el impacto del desastre”, afirmó el lunes la portavoz de la Presidencia, Claire Castro.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) detalló que el epicentro del sismo se localizó a unos 32 kilómetros al oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani, y que el hipocentro se situó a una profundidad de aproximadamente 33 kilómetros.
Filipinas se encuentra en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde ocurre cerca del 90% de los terremotos del mundo. Para dimensionar la amenaza sísmica en el país, en septiembre de 2025 un sismo de magnitud 6,9 en Cebú (centro del país) dejó cerca de 70 fallecidos y aproximadamente 150 heridos.
Fuente: Infobae