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Julián Quiñones: el camino al gol histórico de México en el Mundial 2026

El primer gol de México en la Copa del Mundo 2026, anotado por Julián Quiñones, no fue fruto de la suerte. Detrás de ese momento clave hay una trayectoria marcada por el trabajo constante, la adaptación y una obsesión temprana: disputar una cita mundialista. Así lo detalló, en diálogo con Infobae Colombia, César Valencia, director deportivo de Fútbol Paz, la escuela donde el delantero colombiano inició su formación.

Valencia, testigo de los primeros pasos de Quiñones en el fútbol, sostuvo que el atacante, desde muy joven, tuvo muy claro su destino y que su mentalidad era su principal fortaleza. “Pienso que él, desde que llegó a México, tenía muy claro que su meta era ir al Mundial”, señaló Valencia al repasar la evolución del futbolista hasta el torneo más importante del planeta.

De acuerdo con el dirigente de Fútbol Paz, cada decisión profesional de Quiñones estuvo orientada a prepararse para ese escenario. Desde su arribo a Tigres de México en 2015, el delantero entendió que la competencia al máximo nivel era el único camino para ganarse un puesto entre los mejores.

Los inicios en Tigres y el salto al fútbol mexicano

Quiñones llegó a un entorno completamente distinto al de las juveniles colombianas. En Tigres, la exigencia era mayor y el plantel estaba plagado de figuras consagradas. “En esa época la cantidad de jugadores que tenía Tigres de México era impresionante. Ahí estaba Gignac. Imagínate nada más con ese delantero”, recordó Valencia sobre el contexto que enfrentó el joven atacante.

A pesar de la dura competencia, Quiñones respondió con goles y rendimiento. Valencia destacó que el colombiano siempre mantuvo una cualidad inalterable: su capacidad para aparecer en el área y definir. “Siempre, siempre donde ha llegado ha sido goleador”, afirmó el directivo.

Su carrera tomó forma a través de diferentes clubes: tras su paso por Tigres, vino una cesión a Lobos BUAP, luego un regreso al equipo regiomontano, posteriormente un brillante ciclo en Atlas y finalmente su consagración en América de México, donde se consolidó como uno de los delanteros más relevantes del balompié azteca.

Para Valencia, la clave del éxito de Quiñones radica en la mentalidad forjada desde la infancia. El directivo considera que la historia personal del jugador, marcada por las dificultades en su Nariño natal, moldeó su capacidad para superar obstáculos. “Si tú te adentras un poquito en esa parte de Nariño, ves que hay muchas dificultades y él siempre pensaba en sacar su familia adelante. Eso es lo que yo pienso que tiene que haber marcado mucho a Julián”, indicó.

El recorrido por selecciones y la decisión de representar a México

Esa fortaleza mental fue clave para afrontar los retos de una carrera internacional y prepararse para un Mundial. Quiñones vistió la camiseta de las selecciones juveniles de Colombia, siendo convocado a la categoría sub-20 para el torneo Centroamericano y del Caribe en Barranquilla 2017. Sin embargo, su rumbo cambió al nacionalizarse mexicano, optando por representar al país que lo acogió en el fútbol profesional. “Todo mundo tiene la ilusión de estar en la selección del país, pero Julián se fue en 2015 y toda su carrera la hizo en México. Fue nacionalizado mexicano”, explicó Valencia.

El formador consideró que la decisión fue coherente con la historia del jugador y el vínculo construido durante una década en tierras aztecas. “Yo pienso que el premio, o lo que más quería hacer, era devolverle a México todo eso que hicieron por él. Me parece que al final fue una muy buena decisión”, agregó.

Previo al Mundial, la preparación de Quiñones incluyó una etapa en Arabia Saudita, donde continuó su crecimiento y compitió al más alto nivel. Valencia resaltó que ese rendimiento evidenció su disciplina y ambición. “Esa mentalidad tan fuerte tiene que redundar en el rendimiento ahorita en la selección de México”, aseveró.

El directivo también explicó que el delantero siempre mostró compromiso con las convocatorias internacionales, entrenándose con disciplina. “Permanentemente, cada vez que lo convocaban, venía y se entrenaba en la selección”, contó Valencia.

Un factor determinante en su preparación para el Mundial 2026 fue la altura de Ciudad de México, una condición que requiere una adaptación física especial. “Están jugando en Ciudad de México donde la altura es un factor importantísimo para tener en cuenta y tiene que estar muy bien preparado”, explicó Valencia.

De esta manera, el camino de Julián Quiñones hasta convertir el primer gol de México en una Copa del Mundo se cimentó en una combinación de talento, goles, fortaleza mental y años de dedicación. Una historia que comenzó en las canchas de formación colombianas y culminó en el escenario más grande del fútbol mundial.

Fuente: Infobae

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