El entrenador Carlo Ancelotti decidió incluir a Neymar en la convocatoria de Brasil para el Mundial 2026, a pesar de que el delantero arrastraba una lesión muscular activa y en contra de la opinión inicial de su propio cuerpo técnico. El periodista y biógrafo Guillem Balagué reveló que, días antes de que se anunciara la lista, Davide Ancelotti, hijo y asistente del estratega italiano, le había asegurado que el jugador no sería parte del plantel. Sin embargo, el técnico principal terminó imponiendo su criterio con una lógica muy particular.
“¿Neymar?”, preguntó Balagué a Davide Ancelotti. “No, no, no, no, no, no”, respondió el asistente. Días más tarde, el nombre del delantero apareció en la nómina oficial. Cuando Balagué le reclamó la contradicción, Davide explicó la postura de su padre: “Pensó que es mejor tener a alguien como él cerca que lejos, porque cada fracaso se habría atribuido a que Neymar no estaba ahí”.
La inclusión del máximo goleador histórico de la canarinha se dio pese a que el futbolista presentaba una dolencia detectada el pasado 17 de mayo, cuando sintió un dolor agudo en el gemelo derecho durante un partido del Brasileirão con Santos. El diagnóstico inicial del club paulista señaló un “edema”, pero el médico de la selección, Rodrigo Lasmar, precisó luego que se trataba de una lesión muscular de segundo grado, con un tiempo de recuperación estimado de dos a tres semanas.
Para que Neymar pudiera integrarse al grupo, la dirigencia le impuso tres condiciones: no sería uno de los capitanes; sería suplente y probablemente no arrancaría de titular en ningún partido; y debía limitar su actividad en redes sociales. Según Balagué, el jugador aceptó las tres sin objeciones, con tal de ser parte del plantel.
“Por supuesto, un poco como Messi, los jugadores de Brasil ya conocen a Neymar. Todos adoran a Neymar. Lamine Yamal es su jugador favorito. Hay algo en Neymar que es mágico”, agregó el periodista español sobre la influencia del astro brasileño.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ordenó resonancias adicionales que confirmaron que el daño era más serio de lo previsto. Desde entonces, Neymar realizó la mayor parte de sus entrenamientos bajo techo y no participó en los amistosos frente a Panamá y Egipto. Tampoco viajó con la delegación a Cleveland para el último partido preparatorio, y permaneció en Nueva Jersey bajo supervisión médica directa.

El lunes 8 de junio, la CBF informó que una nueva resonancia mostró “una buena evolución en su tratamiento, dentro de los parámetros esperados”, lo que permitió mantener la hoja de ruta diseñada por el equipo médico. “El atleta Neymar fue sometido a una resonancia magnética este lunes. El examen mostró una buena evolución en su tratamiento. Seguirá el proceso de recuperación y de preparación física planificado por la comisión médica de la selección brasileña”, indicó el comunicado oficial.
A pesar del parte positivo, su presencia en el debut ante Marruecos, el 13 de junio en el MetLife Stadium (hora de Ecuador: 15:00), se considera poco probable. El cuerpo técnico mantiene la esperanza de contar con él en los entrenamientos colectivos en los próximos días, con la vista puesta en el segundo partido del Grupo C, ante Haití. Brasil cerrará la fase de grupos el 24 de junio frente a Escocia.
Fuente: Infobae