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Teatro Libre de Bogotá presenta ‘Arturo Ui’ con sátira política y humor negro

La sede central del Teatro Libre en Bogotá programó, del 12 de junio al 4 de julio, un renovado montaje de La evitable ascensión de Arturo Ui, obra de Bertolt Brecht. La dirección y el rol protagónico están a cargo de Diego Barragán. Esta puesta en escena constituye una aguda sátira política que examina el surgimiento de líderes autoritarios, la corrupción, la manipulación y la fragilidad de los sistemas democráticos, todo ello enmarcado en la actual temporada electoral colombiana para generar una profunda reflexión.

Las funciones se llevarán a cabo los viernes y sábados, y la propuesta traslada la historia original de gánsteres en el Chicago de los años treinta hacia una exploración sobre la consolidación del poder autoritario y la responsabilidad social frente a figuras carismáticas que se imponen mediante el miedo y el silencio colectivo.

El origen de una sátira política

La evitable ascensión de Arturo Ui, escrita en 1941 y publicada en 1957, es una alegoría creada por Bertolt Brecht como respuesta al avance del nazismo. Brecht ambientó la acción en la década de 1930, en un Chicago dominado por mafias, utilizando a Arturo Ui, un mafioso, como símbolo del ascenso de Hitler.

En la trama, Ui recurre a la extorsión y la violencia para eliminar a sus oponentes y alcanzar el poder, reflejando cómo la propaganda y el miedo permiten que figuras autoritarias se consoliden cuando la sociedad opta por mirar hacia otro lado. La adaptación del Teatro Libre muestra que el autoritarismo requiere aliados y consentimientos, y señala los factores políticos, económicos y sociales que facilitan ese ascenso.

Un espejo de los autoritarismos de ayer y hoy

El personaje de Arturo Ui se presenta como una caricatura de los dictadores, funcionando como espejo de regímenes autoritarios de diversas épocas y lugares

El personaje de Arturo Ui se presenta como una caricatura de los dictadores, funcionando como espejo de regímenes autoritarios de diversas épocas y lugares. La puesta en escena del Teatro Libre enfatiza los paralelismos entre la historia original y las realidades contemporáneas, incluidas situaciones nacionales.

La escenografía y el vestuario, con detalles que remiten al Tercer Reich y a la mafia estadounidense, sitúan la problemática en un lenguaje visual accesible para nuevas audiencias. Como declaró Barragán:

“Todos los países tienen su Arturo Ui”.

La obra resuena especialmente en sociedades donde la corrupción y la opresión permanecen presentes. Brecht interpela al público, planteando preguntas sobre el rol ciudadano frente a líderes carismáticos y discursos radicales.

Una puesta en escena con sello colombiano

El Teatro Libre opta por una teatralidad directa, combinando humor negro y crítica política, en línea con la técnica teatral llamada “distanciamiento brechtiano” .

El Teatro Libre opta por una teatralidad directa, combinando humor negro y crítica política, en línea con la técnica del “distanciamiento brechtiano” que busca generar reflexión crítica en el espectador. El montaje se enriquece con música original de Fabián Beltrán y escenografía de Wilson Peláez, reforzando una atmósfera de tensión y parodia.

Barragán, con guiños a la iconografía histórica, conduce la acción buscando que el público no permanezca indiferente. “Yo creo que es una obra en la que uno no puede permanecer indiferente sobre lo que está pasando en el escenario, ya sea porque le moleste o esté de acuerdo”, expresó el director.

Reflexiones para el presente colombiano

Esta adaptación de La evitable ascensión de Arturo Ui dialoga directamente con el contexto colombiano, mostrando que la corrupción, la violencia y la manipulación no son desafíos ajenos ni asuntos del pasado.

Esta adaptación de La evitable ascensión de Arturo Ui dialoga directamente con el contexto colombiano, mostrando que la corrupción, la violencia y la manipulación no son desafíos ajenos ni asuntos del pasado. Mediante el recurso alegórico y el juego escénico, la pieza invita a reflexionar sobre la responsabilidad colectiva y la necesidad de proteger los valores democráticos.

En cada función, el público se enfrenta a interrogantes sobre el poder y el peligro de la indiferencia social, prolongando la reflexión tras el telón.

“El teatro tiene la virtud de hablar de cosas que suceden en contextos lejanos, pero que a medida que avanza el relato, se da cuenta de que la obra habla sobre nosotros”, subrayó el director Diego Barragán

“El teatro tiene la virtud de hablar de cosas que suceden en contextos lejanos, pero que a medida que avanza el relato, se da cuenta de que la obra habla sobre nosotros”, subrayó Barragán. El actor y director apunta que la pieza no entrega respuestas, sino que invita a los espectadores a cuestionar la realidad del país desde una mirada crítica.

Al concluir, el equipo artístico insiste en que figuras como Arturo Ui pueden surgir en cualquier sociedad que permita la injusticia y ceda ante la opresión. El montaje del Teatro Libre llama a ejercer la conciencia y la memoria colectiva para evitar repetir errores que la historia ya ha señalado.

Fuente: Infobae

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