Mientras la Organización Meteorológica Mundial (OMM) eleva al 80% la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desate antes de agosto de 2026, el Gobierno Nacional mantiene una estructura financiera que, en la práctica, deja a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) con pocos recursos para enfrentar a este fenómeno natural.
A pesar de que el Ejecutivo declaró la “prioridad nacional” para enfrentar esta amenaza mediante el Decreto Ejecutivo No. 784, los números cuentan una historia diferente.
El presupuesto de la institución rectora de los riesgos en el país es, por decir lo menos, pírrico.
El Gobierno planificó inicialmente apenas USD 15 millones para el 2026, una cifra que para mayo se infló mediante modificaciones hasta alcanzar un presupuesto codificado de USD 19,34 millones. Sin embargo, la prioridad no es la gestión de riesgos.
Según los registros del Ministerio de Finanzas, en los primeros cinco meses del año, la Secretaría de Gestión de Riesgos solo ha comprometido USD 6,12 millones,. De ese total, el 55,8% (USD 3,42 millones) se fue directamente al pago de sueldos y salarios.
Mientras el país necesita obras de mitigación urgentes, la SNGR solo ha destinado USD 1,63 millones a bienes y servicios para inversión. Otros USD 961.000 se consumió en gastos operativos de consumo.
Un plan de inversiones que olvida al Fenómeno del Niño
La revisión del Plan Anual de Inversiones (PAI) del Gobierno para este año, con corte a mayo de 2026, revela que no existe, al menos, en papel recursos destinados para enfrentan al fenómeno natural.
La Secretaría de Riesgos tiene bajo su responsabilidad cuatro proyectos estratégicos, pero ninguno menciona específicamente al fenómeno de El Niño en sus objetivos operativos. Y para colmo, hay pocos recursos y una mínima ejecución de esos proyectos.
Estos son los cuatro proyectos de inversión planificados para este año:
- Fortalecimiento de capacidades de la población: Cuenta con USD 47.715 de presupuesto, pero el Gobierno no ha comprometido ni un solo centavo.
- Conocimiento volcánico en Ecuador: Con un presupuesto de USD 86.755, solo ha comprometido USD 33.035 para ese proyecto.
- Fortalecimiento del sistema de alerta temprana: Un proyecto vital para salvar vidas tiene asignados USD 1,57 millones para todo el año, de los cuales solo se han comprometido USD 31.033.
- Gestión integral del riesgo de desastres: De sus USD 5,94 millones anuales, apenas se han devengado USD 1,57 millones.
La falta de recursos ocurre mientras el propio Ministerio de Economía admite en su informe de Riesgos Fiscales (que es parte del Presupuesto General del Estado 2026) que los desastres naturales tienen una “probabilidad media de ocurrencia e impacto fiscal alto”.
El documento oficial recuerda que, en los últimos 15 años, las acciones de emergencia han costado al país USD 11.431,63 millones. De ese total, las inundaciones y movimientos de masa —eventos típicos de El Niño— representan más de USD 4.145 millones en pérdidas.
Frente a esta magnitud, el Gobierno solo ha consignado USD 15 millones en el ítem de “Obligaciones para el reconocimiento de la materialización de riesgos fiscales” dentro del Presupuesto General del Estado 2026.
¿Y la Educación?
Otro sector que podría verse afectado por el fenómeno del Niño es el de educación. Radio Pichincha no pudo constatar a nivel de presupuesto, el monto que destinará este año para atender la emergencia.
Sin embargo, un documento de mayo de 2025, denominado “Plan Operativo para la Intervención en Infraestructura Educativa” revela que 11.446 instituciones educativas están en riesgo.
De ese total, 4.717 escuelas se ubican en zonas propensas a inundaciones, afectando potencialmente a 1,5 millones de estudiantes. Otras 6.729 instituciones están bajo amenaza de movimientos de masa.
El Ministerio de Educación calculó que se requieren USD 181,04 millones solo para prevención y mitigación. No obstante, el PAI de 2026 no refleja la inyección de estos recursos. Si el fenómeno golpea con la fuerza prevista, las necesidades financieras para la recuperación podrían escalar a la cifra de USD 2.020 millones.
Imposición a los municipios
Ante su incapacidad de gasto, el Ejecutivo ha optado por trasladar la responsabilidad a los gobiernos locales.
El COE Nacional otorgó apenas un mes de plazo a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) para presentar planes de acción bajo directrices estrictas de la SNGR. Entre los 11 puntos impuestos, se ordena a los alcaldes “asignar presupuesto y trabajar en planificación“, ignorando que muchos municipios dependen de transferencias estatales que sufren retrasos crónicos por la falta de liquidez en el Tesoro Nacional.
En Guayaquil, los representantes rurales denuncian que las ayudas son solo “acciones aisladas” y que el sector agrícola quedará incomunicado si no se atienden las vías internas antes del pico del fenómeno.
Situación actual
Las cifras de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos confirman la magnitud de la crisis climática que atraviesa el país ante de que llegue el Fenómeno del Niño. Según el Informe de Situación (Sitrep) No. 112, con corte al 2 de junio de 2026, Ecuador ha registrado un total de 2.837 eventos adversos causados por las lluvias desde el inicio del año.
El balance humano es trágico: 17 personas han fallecido y el número de ciudadanos impactados (afectados y damnificados) asciende a 135.199 personas a nivel nacional.
El impacto no ha sido uniforme, concentrándose con especial ferocidad en la región litoral. Guayas se sitúa como la provincia más golpeada con 57.971 personas impactadas y una víctima mortal, seguida de cerca por Los Ríos, que registra 33.634 personas afectadas y 3 fallecidos. Otras provincias con daños considerables incluyen Esmeraldas (13.129 impactados), El Oro (9.092) y Manabí (6.045).
En cuanto a la naturaleza de las emergencias, las inundaciones representan el 37,72% de los casos (1.070 eventos), seguidas por los deslizamientos con un 34,12% (968 eventos). Estos fenómenos han afectado 71,06 kilómetros de vías y provocando la destrucción de 33 puentes y daños en otros 61.
Asimismo, se contabilizan 34.382 viviendas afectadas y 289 totalmente destruidas por los embates de la naturaleza. Pese a ello, solo existen 2 alojamientos temporales activos que albergan a 18 personas, mientras que 26 alojamientos ya han sido cerrados.
¿Elecciones bajo el aguacero?
En un movimiento que la oposición califica de estrategia electoral, el Consejo Nacional Electoral (CNE) adelantó las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026. El argumento oficial es evitar el impacto más fuerte de El Niño, previsto para inicios de 2027.
Sin embargo, informes técnicos señalan que el impacto del Niño será persistente y severo durante toda la etapa del proceso electoral de finales de 2026.
La advertencia de la OMM es clara: “Debemos prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente potente”.
Radio Pichincha
LV