Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comunicaron este jueves que efectivos de la División 91 lograron destruir un lanzamisiles antitanque camuflado entre la vegetación en el sur del Líbano. Además, confirmaron que en la última semana el ejército israelí abatió a más de 35 integrantes del grupo terrorista Hezbollah que actuaban cerca de las posiciones israelíes en esa región.
Durante las acciones de la división, soldados de la Brigada 679 eliminaron el lanzamisiles y neutralizaron a un combatiente del grupo proiraní que estaba en el lugar. Por otro lado, fuerzas de la Brigada 769 realizaron un allanamiento en un depósito de armas en el sur del Líbano, donde encontraron fusiles Kalashnikov, lanzagranadas RPG y cohetes.
En los videos divulgados a través de la red social X, se observa, mediante un zoom estratégico de las FDI, el lanzamisiles antitanque escondido entre los árboles y luego la explosión del proyectil contra el dispositivo, lo que provocó una espesa nube de humo sobre el área en el sur del Líbano.
El miércoles, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, emitió un mensaje en video dirigido a los ciudadanos de Líbano en el que les pidió que rechacen a Hezbollah y se alineen con su país.
“Israel no está en guerra con ustedes. Estamos en guerra con Hezbollah, que ha tomado su país como rehén, que cumple las órdenes de Irán y que utiliza su territorio para lanzar ataques terroristas contra Israel”, afirmó Netanyahu, según su oficina. El llamamiento se produjo en uno de los momentos de mayor tensión del conflicto.
Netanyahu enmarcó su discurso en términos de liberación y exhortó a los libaneses a “tomar las riendas de su futuro” y construir “seguridad y prosperidad” junto a Israel una vez que Hezbollah sea “desmantelado”. El presidente israelí, Isaac Herzog, también extendió una mano a su homólogo libanés, Joseph Aoun, aunque condicionó cualquier avance a que Beirut reduzca la influencia de Irán y de sus aliados.
Desde marzo, Israel ha llevado a cabo bombardeos sistemáticos en el sur de Líbano, el valle de la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut. Netanyahu confirmó haber dado instrucciones al Ejército para “profundizar y ampliar” la presencia israelí en territorio libanés y aseguró que las fuerzas israelíes eliminaron a cerca de 10.000 terroristas de Hezbollah desde el inicio del conflicto.

La última escalada evidencia el riesgo de una conflagración regional. El 7 de junio, Israel bombardeó Dahiyeh, bastión de Hezbollah en el sur de Beirut, pese a las peticiones de la Casa Blanca. Irán respondió con once misiles contra el norte de Israel, en el primer ataque desde el alto el fuego de abril, todos interceptados según el ejército israelí. Netanyahu ordenó atacar objetivos en Irán y anunció pocas horas después una pausa, tras constatar que Teherán había detenido los lanzamientos.
Las negociaciones atraviesan una fase crítica. Israel y Líbano alcanzaron la semana pasada, en conversaciones mediadas por Washington, un alto el fuego condicionado a un “cese completo” de los ataques de Hezbollah y a la evacuación de sus combatientes de las zonas fronterizas. El acuerdo prevé la creación de áreas bajo control exclusivo del Ejército libanés. Hasta ahora, Hezbollah rechazó los términos y Netanyahu anunció que no someterá el pacto a votación de su gabinete mientras el grupo no los acepte.
Fuente: Infobae