La estética de las aplicaciones móviles está evolucionando, y WhatsApp e Instagram se suman a la tendencia con la adopción de Liquid Glass, el lenguaje visual que Apple introdujo en iOS 26. Sin embargo, ambas plataformas están implementando este cambio a ritmos diferentes y con estrategias técnicas que no tienen nada en común. Mientras una aplicación incorporó el código oficial del sistema, la otra desarrolló su propia imitación del efecto. El resultado es visible en pantalla, pero las diferencias entre ambas implementaciones revelan decisiones de diseño que van más allá de lo estético.
¿Qué es Liquid Glass y cómo transforma la interfaz?
Liquid Glass es el sistema de diseño visual que Apple presentó en la WWDC hace casi un año. No introduce funciones nuevas; su impacto es puramente visual y se manifiesta en la apariencia de los elementos de la interfaz. El cambio más evidente se aprecia en la barra de navegación inferior: lo que antes era un bloque sólido y opaco ahora tiene un acabado semitransparente que parece flotar sobre el contenido subyacente. Los menús y botones contextuales adoptan capas de transparencia y pequeños reflejos que evocan el cristal.

El teclado también se beneficia del rediseño. Tanto en modo claro como en oscuro, sigue la misma estética que el teclado nativo del sistema, un detalle que muchos usuarios consideraban uno de los cambios más esperados del conjunto.
¿Cómo llegó Liquid Glass a WhatsApp y por qué demoró?
Apple abrió el período de betas para que los desarrolladores adaptaran sus aplicaciones antes del lanzamiento de iOS 26 en septiembre. WhatsApp llegó a esa fecha con la misma interfaz de siempre. Durante ese tiempo, la aplicación no estuvo inactiva: incorporó soporte para Apple Watch y una versión para iPad, dos funciones que los usuarios reclamaban desde hacía años. Pero el rediseño visual seguía sin aparecer.

Algunos usuarios comenzaron a ver el nuevo diseño a finales de año. El despliegue fue escalonado y sin un criterio aparente: con el mismo modelo de iPhone y la misma versión de iOS, unos lo tenían y otros no. La forma de adelantarse al despliegue automático era forzar la actualización desde la App Store. Aunque las actualizaciones automáticas estén activadas, pueden tardar días en aplicarse. El procedimiento consiste en buscar WhatsApp en la App Store, comprobar si hay una actualización disponible, instalarla y luego forzar el cierre completo de la aplicación desde la multitarea. Al volver a abrirla, el rediseño aparece. WhatsApp adoptó el código oficial de Apple, SwiftUI, para implementar Liquid Glass. Esto significa que el efecto en esta aplicación es nativo: los botones, los menús y la barra inferior responden al mismo lenguaje visual que el resto de iOS 26.

¿Por qué Instagram usa su propia versión del efecto?
Instagram también está incorporando el rediseño, pero con una diferencia técnica que los desarrolladores han señalado: Meta no utilizó el código oficial de Apple, sino que construyó su propio marco de diseño que imita el efecto translúcido. El cambio más visible está en la barra de navegación inferior, que adopta la forma de una píldora flotante, similar a la barra de Apple CarPlay. El fondo de esa barra difumina los colores del contenido mientras el usuario hace scroll, pero los botones internos no tienen la misma profundidad que los de las aplicaciones nativas del sistema.
A diferencia de WhatsApp, Instagram no distribuye el cambio a través de una actualización de la App Store. Meta realiza un despliegue progresivo desde sus servidores, lo que en desarrollo se conoce como A/B testing: la empresa decide de forma aleatoria a qué cuentas activa la nueva interfaz para detectar errores antes de extenderla a todos los usuarios. Esto genera situaciones que han provocado frustración en foros como Reddit: hay usuarios a quienes se les activó el diseño en sus cuentas secundarias, pero no en su cuenta principal, a pesar de usar exactamente el mismo iPhone.

¿Qué necesita tu iPhone para recibir el rediseño de Instagram?
No existe ninguna opción para activar el cambio de forma manual. La decisión de cuándo llega depende exclusivamente de los servidores de Meta. Lo que sí está en manos del usuario es tener el dispositivo preparado. El iPhone debe estar actualizado a una versión reciente de iOS 26, que es donde nació el lenguaje de diseño. Instagram también debe estar en su última versión disponible en la App Store. A partir de ahí, el rediseño llega cuando Meta lo decide para cada cuenta.
Fuente: Infobae