A pocos meses de la Copa del Mundo 2026, que se jugará en Canadá, México y Estados Unidos, surge una interrogante que ilusiona a los equipos del continente: ¿podrá alguna selección sudamericana repetir la histórica hegemonía en casa?
Los antecedentes son contundentes: de las ocho ediciones previas del Mundial realizadas en territorio americano, siete coronaron a equipos sudamericanos. La única excepción fue Alemania, que en Brasil 2014 se llevó el trofeo al vencer a Argentina. Este dato siembra dudas sobre la capacidad de las potencias europeas para imponerse en esta región.

El peso de la localía
La racha comenzó en Uruguay 1930, con el anfitrión como campeón. Luego siguieron Uruguay en Brasil 1950, Brasil en Chile 1962 y México 1970, Argentina en casa en 1978, Argentina en México 1986 y Brasil en Estados Unidos 1994. En siete de esos ocho torneos, el título se quedó en Sudamérica.
Europa, por su parte, también domina en su terreno. De 11 Mundiales en suelo europeo, 10 fueron ganados por selecciones locales. La única interrupción fue Brasil en Suecia 1958, con un joven Pelé. Así, cada continente mantiene una fortaleza casi absoluta, con excepciones que alimentan la rivalidad.
Este balance convierte a América en un escenario donde el entorno, la presión y la tradición futbolera suelen inclinar la balanza a favor de los sudamericanos. Las cifras hacen del 2026 un punto de inflexión para analizar si la tendencia puede cambiar.

La hazaña alemana de 2014
El último éxito europeo en América fue en Brasil 2014, cuando Alemania goleó 7-1 a Brasil en semifinales y superó a Argentina en la final. Ese campeonato rompió la hegemonía sudamericana y sigue siendo un caso único, generando debate sobre si puede repetirse en condiciones distintas.
En 2026, el torneo será el primero organizado por tres países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá. Será la novena edición en el continente americano, con novedades como la localía múltiple y la incógnita sobre el rendimiento de europeos y americanos bajo este formato inédito.

Candidatos al título
Entre las selecciones europeas con mayores opciones destacan Francia, España, Inglaterra, Alemania, Portugal y Países Bajos, todas con plantillas experimentadas y jugadores habituados a la alta competencia. Sin embargo, el reto va más allá de la calidad: la adaptación a factores físicos, emocionales y la presión del público local han sido determinantes en el pasado.
Por el lado americano, Argentina llega como campeón defensor buscando reafirmar su dominio, Brasil mantiene el prestigio de sus cinco títulos y Uruguay conserva su combatividad histórica. Aunque México, Estados Unidos y Canadá no suelen ser favoritos, jugar en casa podría darles un plus anímico y la oportunidad de sorprender en partidos clave.
Fuente: Infobae