El reconocido actor Tom Cruise tuvo que ingerir cerca de 100 porciones de tarta de chocolate por orden del director Francis Ford Coppola durante el rodaje de Los marginados. Esta extenuante experiencia provocó que el intérprete terminara vomitando por la sobrecarga de azúcar, según el propio testimonio del actor difundido por Sensacine. El episodio muestra tanto el perfeccionismo del cineasta como la férrea disciplina de Cruise en sus inicios en la industria del cine.
En las grabaciones de Los marginados, Tom Cruise debió repetir la misma escena en 100 ocasiones mientras consumía tarta de chocolate, acatando las indicaciones del director Francis Ford Coppola. La insistencia provocó que el actor sufriera náuseas y finalmente vomitara, como consecuencia del esfuerzo por satisfacer las exigencias del rodaje.
Tras la decisión de Francis Ford Coppola, el ambiente en el set se tornó intenso. El realizador, reconocido por su minuciosidad y por demandar una entrega total de sus actores, buscaba obtener un resultado particular en la interacción entre los personajes.
La repetición sistemática de la escena respondía a la necesidad de capturar una reacción auténtica y espontánea en pantalla, lo que obligó a Tom Cruise a ajustarse a un ritmo de filmación poco habitual. En el contexto del cine de los años 80, estos métodos eran comunes en producciones donde el realismo era prioritario para los directores.
Tom Cruise y la tarta de chocolate en Los marginados
Cruise recordó:
“Tuve que hacerlo, forma parte del personaje, voy a comer tarta de chocolate”.
El actor detalló:
“Acabamos rodando esa escena durante tres días, hicimos 100 tomas de mí comiendo tarta de chocolate, y tenía que seguir tomándola”,
según la información de Sensacine.
Las primeras tomas resultaron llevaderas para el actor.
“Las dos primeras tomas estaba diciendo ‘Esto es muy bueno, estaba muy jugosa’”,
rememoró Cruise.

No obstante, la situación se complicó a medida que aumentaban las repeticiones. El intérprete empezó a preguntarse si la toma definitiva ya se había logrado, mientras los pedidos de Francis Ford Coppola para repetir la escena se sucedían.
El exceso de azúcar en su organismo desembocó en náuseas y hasta vómitos en el set, tal como lo explicó el actor. Este episodio refleja la exigencia del director y el nivel de compromiso requerido durante la filmación.
Durante esos días de rodaje, el equipo técnico y artístico fue testigo del esfuerzo constante de Cruise en cada toma. El elenco de Los marginados, conformado por jóvenes actores que luego alcanzarían gran fama, vivió experiencias similares bajo la dirección de Coppola.

La convivencia en el set fortaleció la camaradería entre los intérpretes, quienes enfrentaron condiciones de trabajo agotadoras. La presencia de la autora S. E. Hinton, como asesora, aportó una perspectiva literaria al proceso, contribuyendo a que el guion y las actuaciones mantuvieran coherencia con el espíritu de la novela original.
Cómo superó Cruise el reto físico durante la filmación
En otra fase del rodaje, Cruise enfrentó un problema físico adicional en una escena donde debía permanecer de pie en una furgoneta, ya que las comidas previas le provocaban náuseas.
En ese momento, la guionista y novelista S. E. Hinton, autora de la obra original, intervino con una estrategia poco común. Hinton preguntó al actor si se sentiría mejor tras vomitar, y lo animó a beber huevos crudos hasta conseguirlo.

El método resultó efectivo y Cruise, aliviado después de vomitar, pudo retomar la actuación sin mayores dificultades.
La participación de Hinton también tuvo impacto fuera del libreto. Su asesoramiento durante los momentos críticos del rodaje permitió que el elenco manejara el estrés físico y emocional propio de una producción exigente.
Al intervenir con soluciones alternativas para aliviar el malestar de Cruise, la escritora demostró un compromiso con el bienestar de los actores y con el resultado final de la película. La colaboración estrecha entre la autora, el director y el equipo ayudó a completar las escenas según lo planeado, mientras se preservaba la integridad del reparto.
Fuente: Infobae