En un movimiento sin precedentes, la Comisión Europea emitió este martes una orden cautelar contra la multinacional estadounidense Meta. La medida exige que la empresa permita el acceso gratuito a su plataforma WhatsApp para que los servicios de inteligencia artificial desarrollados por compañías de la competencia puedan operar. Esta disposición se mantendrá vigente mientras Bruselas concluye una investigación formal que inició en diciembre pasado por presunto abuso de posición dominante.
El plazo para que Meta cumpla es apenas de cinco días hábiles. La compañía deberá restablecer el acceso sin costo a la interfaz de programación de WhatsApp Business para los asistentes de IA rivales, bajo las mismas condiciones que existían antes del 15 de octubre de 2025. En esa fecha, la empresa modificó su política y comenzó a cobrar por el acceso de terceros. La obligación se mantendrá durante toda la investigación o, como máximo, por un periodo de tres años, es decir, hasta junio de 2029.
El Ejecutivo comunitario fundamentó su decisión en la necesidad urgente de “evitar daños graves e irreparables en la competencia en un mercado creciente a causa de una conducta de Meta que, a simple vista, parece infringir las reglas de la UE”, según detalla el comunicado oficial difundido este martes.
Para aplicar esta medida, Bruselas se apoya en el Reglamento de Mercados Digitales (DMA), una normativa que permite actuar con celeridad cuando existen indicios sólidos de que una gran plataforma digital —considerada un “guardián de acceso”— está violando las leyes europeas de competencia.
El asistente de inteligencia artificial en WhatsApp es una herramienta visual: un botón circular que aparece en la esquina inferior derecha de la pantalla del móvil, identificado con un ícono azul o puntos fucsia. Al pulsarlo, se abre un chat con la IA de Meta. Es justamente este servicio el que la compañía ha bloqueado para que sus competidores no puedan ofrecerlo a los usuarios, lo que motivó las medidas cautelares de la Unión Europea.
Antecedentes de la investigación contra Meta
El pasado mes de diciembre, Bruselas inició una investigación formal contra Meta por abuso de posición dominante. El detonante fue que la compañía cerró el acceso de WhatsApp Business a los servicios de IA de sus competidores, allanando el camino para su propio chatbot, conocido como Meta IA.
En febrero de este año, la Comisión Europea acusó formalmente a la tecnológica estadounidense de levantar barreras de entrada y expansión para los rivales de Meta IA dentro de WhatsApp, con el riesgo de “marginar irreparablemente” a proveedores terceros más pequeños.

Un mes después, en marzo, Bruselas amplió los cargos al considerar también potencialmente ilegal la modificación que Meta introdujo para responder a las primeras objeciones: en lugar de prohibir el acceso, comenzó a cobrar una tarifa a los rivales, una práctica que ahora también está bajo la lupa.
Posibles sanciones económicas por incumplimiento
La Comisión Europea cuenta con la facultad de imponer multas a las empresas que, de manera intencionada o por negligencia, desobedezcan la resolución de medidas cautelares. En este caso, las sanciones están dirigidas directamente a Meta.
El monto de la multa no podrá superar el 10% de la facturación total mundial de la empresa correspondiente al ejercicio fiscal anterior a la infracción. Adicionalmente, para asegurar el cumplimiento de la orden, Bruselas puede aplicar sanciones periódicas diarias que no excedan el 5% de la facturación diaria media de ese mismo periodo.
No existe un plazo legal definido para que la investigación concluya. Su duración dependerá de la complejidad del caso, el nivel de cooperación de las empresas involucradas y el ejercicio del derecho de defensa de Meta.
Fuente: Infobae