Paul McCartney acaba de lanzar The Boys of Dungeon Lane, su decimoctavo álbum como solista, una obra que el propio músico califica como “una colección de recuerdos nunca antes compartidos”. El nombre del disco hace referencia a la ruta que va desde Liverpool hasta la costa de Speke, donde McCartney pasó su infancia, sirviendo como puerta de entrada a un trabajo de corte autobiográfico. A sus 84 años, el exintegrante de Los Beatles sigue encontrando inspiración al mirar hacia atrás.
Esa mirada al pasado también ha marcado varias de sus reflexiones más íntimas, sin importar la edad del artista. Más allá de su rol como compositor, McCartney ha mostrado en repetidas ocasiones una sensibilidad especial para analizar las emociones humanas. Una de esas reflexiones aparece en Blackbird Singing: Poems and Lyrics, 1965-1999, su primer libro de poemas y letras, publicado en abril de 2011.
Entre sus páginas, el músico escribió:
“La tristeza no es tristeza. Es felicidad con una chaqueta negra. Las lágrimas no son lágrimas. Son bolas de risa bañadas en sal. La muerte no es muerte. Es la vida que ha saltado desde un acantilado alto”.
El origen de la cita
Lejos de presentar la tristeza como algo puramente negativo, McCartney la redefine como una extensión de la felicidad, una emoción que conserva su esencia aunque esté teñida por la pérdida o la nostalgia. De igual forma, las lágrimas se conectan con la alegría, y la muerte no se describe como un fin absoluto, sino como una continuación de la vida bajo otra forma.
No sorprende encontrar estas ideas en alguien cuya carrera ha estado llena de grandes éxitos, pero también de episodios trágicos. La muerte de su madre cuando él tenía 14 años, el asesinato de John Lennon y la partida de su esposa Linda McCartney en 1998 tras padecer cáncer de mama son algunos de los eventos que marcaron su vida.
Eso es justo lo que el cantante, compositor y guitarrista quería reflejar, según detalló el sitio web de McCartney al lanzar el libro hace 25 años: “Para muchos lectores, algunas de las canciones de este libro les resultarán inmediatamente familiares, ya que han servido de telón de fondo a todas las generaciones desde la década de 1960. Sus letras se han aprendido de memoria, casi de forma inconsciente: Eleanor Rigby, Band on the Run, She’s Leaving Home, Penny Lane. Pero entre las canciones más conocidas se encuentran poemas inéditos”. A lo largo de casi 200 páginas, el artista comparte “las inquietudes de las canciones e incluye conmovedoras elegías a Linda, la esposa de Paul”, brindando “un acceso único a la vida interior de una de las figuras más influyentes de la cultura popular de los últimos cincuenta años”.
Considerado una de las figuras más importantes de la música popular de los siglos XX y XXI, McCartney fue un pilar de Los Beatles, la banda que transformó la industria musical y la cultura contemporánea. Tras la separación del grupo, fundó Wings junto a Linda y desarrolló una exitosa carrera solista que ya supera las cinco décadas. Con decenas de discos publicados, múltiples premios Grammy, un Óscar por mejor adaptación musical y el título de sir otorgado por la Corona británica, su legado sigue vigente para nuevas generaciones.
Fuente: Infobae