NASA lanzará misión INCUS en 2027 para estudiar tormentas tropicales desde el espacio

La NASA tiene previsto lanzar en 2027 la misión INCUS, un proyecto innovador para investigar el origen y evolución de las tormentas tropicales desde el espacio. Esta iniciativa marca un hito en la investigación meteorológica y en la optimización de la gestión mundial del agua.

El objetivo es analizar desde la órbita terrestre las tormentas convectivas tropicales para determinar con exactitud dónde, cuándo y por qué se forman. Estas tormentas generan más de la mitad de las precipitaciones globales, afectan directamente el suministro de agua dulce y pueden provocar eventos climáticos extremos. La misión busca desarrollar métodos para predecir mejor estos riesgos y proteger a las poblaciones.

Liderada por la investigadora principal Sue van den Heever, de la Universidad Estatal de Colorado, INCUS será el primer estudio espacial que analice la dinámica completa de las tormentas convectivas tropicales y cómo factores como temperatura, humedad, presión y viento influyen en su formación y desarrollo.

La misión INCUS buscará determinar dónde, cuándo y por qué se forman las tormentas convectivas tropicales que generan más de la mitad de las precipitaciones mundiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misión desplegará una constelación de tres satélites en órbita terrestre baja. Estos dispositivos medirán el flujo de masa convectivo, es decir, el movimiento vertical simultáneo de aire y agua dentro de las tormentas.

Los satélites volarán en formación cerrada, con una separación de 30 segundos entre el primero y el segundo, y de 90 segundos entre el segundo y el tercero. Esta configuración permitirá comparar la evolución de las tormentas en intervalos cortos, generando datos únicos sobre su desarrollo.

(Imagen Ilustrativa Infobae)

Tecnología de los satélites y su coordinación en órbita

Cada satélite está equipado con un radar espacial desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, junto con un reflector de malla plegable. El satélite central también cuenta con un radiómetro de microondas, también producido por el JPL, que proporciona información adicional sobre el perfil de las precipitaciones.

El ensamblaje y las pruebas de dos satélites se completaron entre finales de 2025 y principios de 2026 en las instalaciones de Blue Canyon Technologies. El tercer satélite finalizará sus pruebas antes de septiembre, con el objetivo de garantizar la resistencia de los sistemas al lanzamiento y al entorno espacial.

Durante esta fase, los satélites superaron pruebas de vibración y vacío térmico, así como ensayos de despliegue de los reflectores. Posteriormente serán almacenados temporalmente y, finalmente, trasladados en 2027 al centro de lanzamiento Wallops Flight Facility, en Virginia.

Impacto en la predicción y la gestión de recursos hídricos

Los datos obtenidos por INCUS permitirán mejorar la previsión meteorológica y anticipar condiciones de riesgo con mayor precisión. Esto beneficiará directamente la gestión del agua dulce, esencial para comunidades, agricultura y ecosistemas.

La misión INCUS buscará determinar dónde, cuándo y por qué se forman las tormentas convectivas tropicales que generan más de la mitad de las precipitaciones mundiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Disponer de observaciones casi en tiempo real sobre el origen y evolución de las tormentas ayudará a tomar decisiones estratégicas sobre infraestructuras, cultivos y protección de vidas humanas. De esta forma, INCUS proporcionará herramientas clave para mitigar los efectos de fenómenos meteorológicos de alto impacto.

Colaboración internacional y marco institucional de la misión

INCUS forma parte del Observatorio del Sistema Terrestre de la NASA, que estudia la dinámica de los sistemas naturales del planeta y su interacción global. Además, se inscribe en la flota FALCON, que integra esfuerzos de la NASA, universidades y socios comerciales para mejorar la observación atmosférica desde el espacio.

El desarrollo técnico y científico de INCUS ha requerido una estrecha colaboración entre el Laboratorio de Propulsión a Chorro, Tendeg, Blue Canyon Technologies y la Universidad Estatal de Colorado, garantizando calidad e innovación en esta empresa internacional.

La información inédita que recopilará INCUS permitirá a científicos y responsables políticos diseñar estrategias más efectivas de respuesta y prevención, aumentando la capacidad de anticipar y reducir los daños asociados a tormentas severas y optimizando la administración global del recurso hídrico.

Fuente: Infobae

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