Una expedición de limpieza submarina se transformó en un encuentro extraordinario para un grupo de buzos voluntarios. Derk Remmers, líder de la sección alemana de Ghost Diving, y su equipo realizaban labores de recuperación de redes fantasma en el mar Mediterráneo cuando recibieron una visita inesperada. En un punto localizado entre Sicilia y Túnez, a unos 40 metros de profundidad, los técnicos se toparon de frente con un gran ejemplar adulto de tiburón blanco (Carcharodon carcharias).
Esta especie de escualo habita el Mediterráneo desde hace milenios, pero se considera escasa en la región. Por ello, los avistamientos son poco frecuentes y los encuentros directos con personas resultan aún más raros. La sorpresa invadió al grupo de buzos. Remmers relató a Euronews Earth:
“Todos nos quedamos un poco impactados y asombrados. Me temblaban los dedos, eso seguro; era un animal enorme y no nos lo esperábamos para nada”.

Se estima que esta podría ser la primera grabación submarina de un tiburón blanco adulto en el Mediterráneo realizada por buzos. Si bien existen registros de avistamientos ocasionales —muchos de ejemplares capturados por la pesca—, nunca antes se habían filmado encuentros bajo el agua con esta especie.
El valor científico del hallazgo
El buceador técnico voluntario explicó que, inicialmente, el tiburón nadó en círculos alrededor del equipo.
“Nadó cerca, luego se dio la vuelta, nos miró y regresó. Parecía claro que tenía curiosidad y no era agresivo; estaba muy tranquilo, como si tuviera la actitud de quien manda allí abajo”, señaló. “Y cuando empezamos a soltar burbujas por la boca, aceleró un poco y desapareció en el azul”.
Los biólogos marinos consultados tras el evento destacaron que este avistamiento no solo era inusual, sino que posee un gran valor científico. El Dr. Carlo Cattano, investigador del Centro Marino de Sicilia de la Estación Zoológica Anton Dohrn, declaró en un comunicado de Healthy Seas:
“La mayor parte de nuestro conocimiento sobre los tiburones blancos en el Mediterráneo proviene de registros de ejemplares muertos capturados por la pesca. Observaciones como esta son sumamente valiosas para comprender mejor la distribución, los hábitos y el comportamiento de esta especie”.
Actualmente, el tiburón blanco está catalogado como “vulnerable” en la Lista Roja de la UICN, tras registrar una disminución poblacional global del 30 al 49 % en tres generaciones (aproximadamente 159 años). La presencia de este depredador en los ecosistemas marinos es crucial para mantener el equilibrio oceánico.
Redes fantasma: una amenaza latente
El encuentro con el tiburón blanco ocurrió durante una misión organizada por las fundaciones Healthy Seas, Ghost Diving y la Society for Documentation of Submerged Sites (SDSS) para retirar redes fantasma de un naufragio. Estos aparejos de pesca perdidos o abandonados ponen en peligro la biodiversidad marina.

Al enredarse en arrecifes o pecios, las redes continúan atrapando tortugas y grandes peces. Veronika Mikos, directora de Healthy Seas, comentó:
“Lo que hace que este encuentro sea tan impactante no es solo el tiburón en sí, sino el contexto en el que se produjo. Momentos como este nos recuerdan cuánta vida aún puede existir en las aguas costeras del Mediterráneo y lo importante que es protegerla de amenazas evitables como los aparejos de pesca abandonados o la sobrepesca”.
Remmers coincidió en que las redes fantasma representan un peligro grave, especialmente para ejemplares grandes como los tiburones. Si estos animales quedaran atrapados, considerando los pocos ejemplares que habitan la zona, sería un “gran desastre”, advirtió.
Fuente: Infobae