La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, declaró este lunes que las medidas restrictivas adoptadas por Occidente contra Rusia debido a la invasión de Ucrania han generado pérdidas estimadas entre 1,2 y 1,5 billones de dólares para la economía rusa. En ese contexto, defendió la urgencia de intensificar la presión económica con nuevas sanciones.
“Las cifras hablan por sí solas”, afirmó Kallas al término de la reunión informal de ministros de Defensa de la Unión Europea, celebrada en Nicosia, Chipre. La funcionaria subrayó el notable impacto de las sanciones y aseguró que, “ladrillo a ladrillo, los cimientos de la economía de guerra rusa se están derrumbando”.
Estas declaraciones se dan justo cuando la Unión Europea ultima los detalles de un nuevo paquete de medidas punitivas. Según explicó Kallas, los ministros de Asuntos Exteriores del bloque analizarán la próxima semana propuestas que apuntan contra más de 80 personas y entidades vinculadas al régimen de Moscú.
De acuerdo con la alta representante, las nuevas restricciones tendrán como blanco principal al complejo militar-industrial ruso, así como a responsables de violaciones de derechos humanos y a propagandistas del Kremlin. Esta iniciativa forma parte de la estrategia comunitaria para elevar el costo político y económico que la guerra representa para el gobierno de Vladimir Putin.
Kallas vinculó directamente estas sanciones con la búsqueda de una salida negociada al conflicto. En ese sentido, indicó que la presión debe mantenerse porque Bruselas percibe que el Kremlin aún no está listo para entablar conversaciones sustanciales con Ucrania.

“Tengo la impresión de que Rusia todavía no está preparada. Por eso también necesitamos más paciencia estratégica”, señaló. La responsable europea añadió que “no somos nosotros quienes estamos pidiendo estas conversaciones. En realidad, es Rusia quien tiene que hablar con nosotros si quiere poner fin a esta guerra”.
La jefa de la diplomacia europea insistió en que la Unión Europea debe hacer “todo lo posible” para facilitar una negociación entre las partes, aunque remarcó que Moscú debe demostrar con hechos su voluntad de avanzar por la vía diplomática.
“Al final tendrán que llegar a un acuerdo”, expresó Kallas. Sin embargo, advirtió que los ataques rusos continúan y que esa realidad complica cualquier escenario real de conversaciones de paz en el corto plazo.
La funcionaria también abogó por una combinación de mayor presión económica sobre Rusia y un refuerzo del apoyo europeo a Ucrania. “Lo primero que deberían hacer es acordar un alto el fuego y sentarse a la mesa de negociación. Sin embargo, también observamos ciertos movimientos dentro de Rusia que muestran que no todos están satisfechos con que esta guerra continúe. Por eso debemos aumentar la presión sobre Rusia y, al mismo tiempo, incrementar nuestro apoyo a Ucrania”, declaró.
Kallas sostuvo además que cualquier eventual acuerdo de paz futuro deberá tomar en cuenta los intereses de seguridad de Europa, especialmente en lo relativo a las sanciones y al destino de los activos rusos congelados en Occidente.

Estas declaraciones se produjeron un día después de la reunión celebrada en Londres entre el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky. Todos ellos respaldaron un alto el fuego con Rusia, siempre que vaya acompañado de garantías de seguridad sólidas para Ucrania.
En paralelo, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, consideró que la evolución reciente del conflicto podría incrementar la presión sobre Moscú. “Parece que Ucrania está empezando a imponerse en distintos frentes, tanto sobre el terreno, cerca de Donetsk y Pokrovsk, como con los ataques en profundidad. Y eso está cambiando toda la narrativa, toda la percepción, hasta el punto de que podría empujar a Putin a negociar”, concluyó.
Fuente: Infobae