Este domingo, más de 400 personas ataviadas con el clásico bombín negro y bastón se congregaron en Suiza con la intención de establecer una nueva marca mundial: la mayor concentración de imitadores de Charlie Chaplin de la historia.
El peculiar evento tuvo lugar en el museo dedicado al legendario actor y director, ubicado en su antigua residencia de Corsier-sur-Vevey, al oeste del país. La convocatoria, que coincidió con el décimo aniversario de la apertura del museo, logró reunir a 429 imitadores, una cifra inferior al récord mundial alcanzado en el mismo lugar en 2017, cuando participaron 662 personas.
Sin embargo, la diferencia numérica no opacó el entusiasmo de los asistentes. Bajo un sol intenso, los Chaplins se agruparon para formar un gigantesco número 10 en el césped frente a la mansión donde el ícono del cine vivió sus últimos 25 años.

Anthony Champeil, un francés de 36 años con un notable parecido a Chaplin, expresó: “Sinceramente, soy el hombre más feliz del mundo. Estamos en la casa de Chaplin con gente apasionada por Chaplin”. Champeil, quien interpreta al cineasta en obras de teatro, destacó la conexión especial del lugar.
La propiedad, conocida como Manoir de Ban, se encuentra a unos 26 kilómetros de Lausana. Allí, Chaplin residió con su esposa Oona y sus ocho hijos hasta su fallecimiento en 1977, a los 88 años. El artista llegó a Suiza después de ser expulsado de Estados Unidos en la década de 1950, acusado de simpatías comunistas en medio de la caza de brujas anticomunista.
Alice Kauffmann, quien llevó a sus hijos pequeños disfrazados de Chaplin, calificó la jornada como “conmovedora”. Otros participantes señalaron que el evento evocaba los mensajes humanistas de películas emblemáticas como El gran dictador, El chico y Tiempos modernos. “Defendió el amor, el respeto y los valores nobles”, afirmó.

Sophie Teteule, de 52 años, coincidió: “Me encanta Charlie Chaplin y este lugar. Es magnífico que podamos reunirnos tanto tiempo después de que nos dejara. Es un momento maravilloso en su honor”.
Pese a no haber batido el récord mundial, los organizadores se mostraron optimistas. Olivia Baliguet, portavoz del evento, comentó: “Quién sabe, quizá lo intentemos de nuevo el año que viene, o para el 20º aniversario”.
Fuente: Infobae