A 27 años del asesinato del conductor Paco Stanley, el estreno del documental Testigos: la verdad tiene voz, Caso Paco Stanley ha llevado a Mario Bezares a romper el silencio. El presentador, quien pasó más de un año en prisión preventiva por este crimen, considera que el material abre una oportunidad para que la justicia retome un caso que nunca tuvo una sentencia firme. En sus declaraciones, Bezares exige que los testimonios presentados sean considerados como “pruebas fehacientes” y que el contenido llegue de manera formal a la fiscalía.
Bezares ya tuvo la oportunidad de ver la producción y, en entrevista con el programa Ventaneando, fue enfático:
“Ojalá y sean pruebas fehacientes y que sea totalmente verídico, para que lo lleven a la fiscalía. Yo creo que este caso no se ha concretado”.
El documental señala a expolicías de Jalisco como testigos clave

La producción, dirigida por el productor Juan Carlos Uribe y la periodista Arleth Garibay, reúne los testimonios de tres exagentes de la Policía Federal del estado de Jalisco. Estos aseguran haber tenido conocimiento directo de los hechos que rodearon el asesinato. Uno de ellos afirma haber estado presente cuando se dio la instrucción al sicario de ejecutar a Stanley. Los tres se encuentran actualmente bajo protección de autoridades de Estados Unidos.
Uno de los testimonios centrales pertenece a Jorge Godoy, expolicía judicial cuyo código en el crimen organizado era J33 o “El Policiaco”. Según el productor Uribe, el documental revela quién ordenó el asesinato, los motivos detrás del crimen y la identidad del sicario que disparó directamente contra el conductor.
“Fuimos víctimas de un sistema”, dice Bezares
En su charla con Ventaneando, Bezares destacó cómo los testimonios del documental desvinculan tanto a él como a Paola Durante del homicidio.
“Son dos personas exagentes judiciales de Jalisco que mencionan que estuvieron ahí en ese momento cuando dieron la orden. Ellos mismos dicen que nosotros, tanto Paola como yo, no tenemos absolutamente nada que ver ahí”, explicó.

El conductor también había declarado en entrevista con Gustavo Adolfo Infante el pasado 4 de junio que los años de señalamientos dejaron una marca imborrable.
“Fuimos víctimas de un sistema, víctimas de una administración mal hecha y esos años que pasamos no se pueden recuperar”, lamentó.
Bezares, Paola Durante y el chofer Jorge García Escandón fueron detenidos en 1999 y permanecieron en prisión más de un año. Los tres fueron absueltos por falta de pruebas. Hasta la actualidad, ningún autor intelectual ha recibido condena.
El caso permanece abierto casi tres décadas después
El asesinato ocurrió el 7 de junio de 1999 a las afueras del restaurante El Charco de las Ranas, en la Ciudad de México, cuando Stanley se disponía a subir a una camioneta junto a Bezares y Jorge Gil. Tenía 56 años. Su vehículo recibió más de 20 disparos; cuatro impactaron en su cabeza y lo mataron en el acto. Jorge Gil resultó herido y un comensal ajeno también falleció por una bala perdida.
El documental sostiene que Juan José Esparragoza Moreno, alias El Azul, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, habría ordenado el crimen por deudas económicas que el conductor no pudo saldar. El productor Uribe señaló que el presunto responsable intelectual ya falleció.

Paola Durante, quien al momento del estreno aún no había visto el documental, reaccionó con alivio:
“Estoy feliz, me siento por fin libre, liberada. Gracias a los testigos que por fin hablaron, de verdad se los agradezco con el alma”, dijo.
Bezares confió en que el material trascienda la pantalla:
“Ojalá y que sí sea cierto todo lo que se está pasando en ese documental”.
El caso sigue abierto, sin sentencia firme sobre quién ordenó la ejecución ni por qué razón.
Fuente: Infobae