Cerca de 100 artistas de la Bienal de Venecia han amenazado con emprender acciones legales si los organizadores no eliminan sus nombres de la votación para el premio del público, un conflicto que agrava la crisis desatada tras la renuncia masiva del jurado y que mantendrá en vilo el resultado final hasta el cierre de la muestra, programado para el 22 de noviembre.
En un comunicado, los artistas expresaron sentirse “conmocionados” al descubrir que sus nombres aún figuraban en las papeletas a pesar de reiteradas solicitudes de exclusión. Señalaron que sus peticiones fueron “ignoradas” y calificaron la “falta de respuesta” de los organizadores como “profundamente irrespetuosa”.
La protesta reúne a más de 60 artistas, colectivos y herederos de la exposición principal “In Minor Keys”, curada por Koyo Kouoh, además de representantes de 39 pabellones nacionales, entre ellos Francia, Austria, Países Bajos, Reino Unido y Ucrania. Entre los firmantes destacan Alfredo Jaar, Noland Oswald Dennis, Zoe Leonard, Tabita Rezaire, Laurie Anderson y Otobong Nkanga.
“Es injusto pedirle al público que participe en un proceso que ha carecido de transparencia y rendición de cuentas, y es una pérdida de tiempo pedirle que emita votos que no pueden ser contabilizados”, afirmaron los artistas.

Un portavoz de la Biennale indicó que los nombres retirados seguirán apareciendo para “garantizar a todos los visitantes su libertad de expresión”, aunque los votos emitidos a favor de esos artistas no serán contados. Esta decisión es el núcleo del conflicto que ahora podría derivar en una disputa judicial.
La carta enviada a la Bienal el 20 de mayo exigía que los firmantes fueran retirados de la votación. Los artistas también argumentaron que su retiro constituye un rechazo a participar en un proceso donde el jurado quedó expuesto a una “responsabilidad legal personal considerable”.
“Nuestro retiro es una negativa a participar en un proceso en el que el jurado fue dejado expuesto a una responsabilidad legal personal significativa. Era responsabilidad de La Biennale garantizar la independencia y la integridad de las deliberaciones del jurado”, escribieron los artistas en la carta del 20 de mayo.
El Visitors’ Lions Award se definirá mediante el voto de los asistentes a la muestra. El premio fue anunciado el 30 de abril como reemplazo de último momento de los habituales León de Oro y León de Plata, que debieron cancelarse tras la renuncia en masa del jurado.

La decisión de los artistas de retirarse del nuevo premio se hizo pública por primera vez el 9 de mayo y se adoptó en solidaridad con el jurado, que dejó su cargo días antes de la semana de apertura a principios de mayo. El trasfondo inmediato fue la determinación del jurado, anunciada el 22 de abril, de no considerar para los premios a artistas que representaran a países acusados de crímenes contra la humanidad.
Esa medida implicó, en la práctica, la descalificación de los pabellones de Israel y Rusia. Según reportes de la prensa italiana, los abogados del artista israelí Belu-Simion Fainaru se comunicaron con la Bienal, el Ministerio de Cultura de Italia y la oficina de la primera ministra Giorgia Meloni para denunciar discriminación.
Fuente: Infobae