No data was found

Maxi Iglesias y Margarida Corceiro: el amor prohibido llega al cine con ‘Todo lo que nunca fuimos’

Hay intérpretes que parecen haber nacido para protagonizar historias de amor. Maxi Iglesias (Madrid, 1991) es, sin duda, uno de ellos. El actor, que alcanzó la fama en 2008 interpretando a César Cabano en Física o Química, ha sumado durante casi veinte años múltiples romances en series y películas. Desde Velvet (2012) hasta Valeria (2020-2025), pasando por Ingobernable (2017-2018) o La cocinera de Castamar (2021), Iglesias ha demostrado una clara inclinación por el género romántico. Sin embargo, confiesa que “nunca había hecho una película puramente romántica”. Ahora, protagoniza Todo lo que nunca fuimos, una cinta que, según sus palabras, “va más allá del romance”, al abordar el duelo, la salud mental y las segundas oportunidades.

La película está dirigida por Jorge Alonso, quien debutó en el largometraje con Camino a la suerte (2023), una historia de amor en la tercera edad. El filme, que llegará a los cines el próximo 5 de junio, se basa en la novela homónima que Alice Kellen publicó en 2019 bajo el sello de Editorial Planeta. La propia Kellen coescribe el guion junto a Sara Belloso (El internado: Las Cumbres).

La trama sigue a Leah, una joven de 19 años que aún asiste al instituto, interpretada por la actriz portuguesa Margarida Corceiro (Santarém, Portugal, 2003). Tras perder a sus padres en un accidente automovilístico, Leah cae en una profunda depresión y se aleja incluso de su pasión por la pintura. Su vida da un nuevo giro cuando su hermano Oliver (el mexicano Sebastián Zurita) recibe una oferta laboral en Alemania y la deja al cuidado de Axel, su mejor amigo, personaje interpretado por Maxi Iglesias.

La protagonista ha estado enamorada de Axel durante toda su vida. En la novela original, él es diez años mayor que ella. Entre ambos surgirá un amor difícil de eludir, pero que no será bien visto por todos. La cinta se rodó el verano pasado entre el País Vasco y Madrid, con el objetivo de capturar los imponentes paisajes de playas, parajes verdes y carreteras que evocan la Australia en la que se inspira la obra original.

“Me gustaba de lo que hablaba. También el reto que me iba a suponer el personaje, porque nunca había hecho una película puramente romántica y con esa sensación de contarla a través de la salud mental y de la capacidad de superación del personaje de Leah a través de Axel”, comenta Iglesias durante una entrevista.

Maxi Iglesias y Margarida Corceiro, protagonistas de 'Todo lo que nunca fuimos', durante su entrevista con Infobae.

El director Alonso coincide con esta visión y define la película como “una historia de superación gracias a una historia de amor”. La salud mental de Leah es el eje central de este relato de casi dos horas, que forma parte de una bilogía que ha vendido más de un millón de copias. “No es una comedia romántica al uso, donde dos chicos se enamoran y hay un impedimento. Es una historia de superación en la que el amor ayuda a Leah”, añade el cineasta.

Una historia de amor marcada por el duelo

El gran desafío fue trasladar a la pantalla un conflicto que en la novela se desarrolla a través de los pensamientos internos de Leah. “No podemos acceder a su cabeza de la manera en la que se hace a través del libro”, explica Kellen. Por ello, la autora y el director optaron por mostrar su evolución mediante “silencios, miradas y pequeños cambios en su expresión”. “Al principio está como gris y poco a poco se va iluminando”, resume la escritora.

El director de 'Todo lo que nunca fuimos', Jorge Alonso, y la autora y coguionista Alice Kellen, durante su entrevista con Infobae.

Margarida Corceiro asumió esa responsabilidad con seriedad. La actriz portuguesa, quien coincidió con Iglesias en la segunda temporada de Punto Nemo, señala que se inspiró en experiencias cercanas para construir un personaje sumido en el duelo. “Nunca he sentido un dolor tan fuerte, ni siquiera me puedo imaginar lo que sería”, admite. “Pero he intentado respetar muchísimo a la gente que ha pasado por eso”. Su meta, asegura, era que quienes hayan vivido algo similar pudieran sentirse identificados con Leah. “Si puedo ayudar a alguien a pasar por esto, a encontrar algo bonito en este dolor, mi trabajo está hecho”.

Además de la salud mental, otro aspecto clave de la adaptación es la relación entre Leah y Axel. En la novela original, ambos se llevan diez años. “El problema es que no es su momento. No pueden estar juntos porque ella tiene que vivir muchas cosas que todavía no ha vivido, y que él sí”, apunta la autora. “Evidentemente hay diferencia entre sus vidas y, sobre todo, también en sus objetivos a corto plazo. Axel está un poco más estancado y tiene su vida ya montada; ella todavía tiene mucho que explorar, tiene que salir un poco por libre”.

“Si puedo ayudar a alguien a pasar por esto, a encontrar algo bonito en este dolor, mi trabajo está hecho”

Maxi Iglesias tiene una visión diferente. El actor se muestra mucho más romántico al abordar la relación y reconoce que no comprende las reservas de Oliver, el hermano de Leah. “Yo respeto a Oliver, pero no me gusta lo que piensa. Porque si el amor es auténtico y es real, hay que ir adelante con ello, ¿no? Es lo mejor que te puede pasar en la vida, independientemente de cualquier cosa. Si es auténtico y es sin ninguna intención de hacer daño a nadie, ¿por qué no?”, cuestiona. “Me gusta que en la película se tenga también muy en cuenta el qué van a decir, el qué van a pensar, que no puede ser por muchos motivos. En realidad, yo no lo vería así. Si está lo que tiene que estar, que es el amor, el respeto y la admiración, y el que esa persona te hace sentir bien, el resto…”.

Kellen aclara que “el tema de la edad va unido al conflicto de que están en distintos momentos vitales de su vida”. Lo que ocurra después se revelará en la segunda parte de la bilogía, titulada Todo lo que somos juntos: “Se pueden encontrar en otro momento en el que sí haya menos cambio de estar en ese instante, pero evidentemente esto no se da en la primera parte”, retoma la autora. La película finaliza con un “continuará”, aunque para desarrollar la segunda parte se necesita “el empujón del público”.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER