Especialistas en teología e historia consideran que el Papa León XIV no eludirá cuestiones «incómodas» durante su intervención ante el Congreso de los Diputados, prevista para este lunes 8 de junio, en el contexto de su visita a España del 6 al 12 de junio. Los analistas anticipan que el Pontífice «alzará la voz» en favor de los «empobrecidos», defenderá la dignidad de todas las personas y promoverá la acogida de migrantes.
El profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Comillas, Sebastián Mora, sostiene que el mensaje del Papa en el hemiciclo será «incómodo» porque incluirá «una llamada al compromiso profundo con la democracia, con la dignidad de todas las personas y una llamada también a los católicos a comprometerse en la vida política». Mora explicó a Europa Press: «Yo creo que en ese sentido va a ser incómodo, porque va a ser una llamada a profundizar la democracia, la justicia, el compromiso con los más pobres, pero no va a meter el dedo en nada particular. Lo que pasa es que, sin duda, va a tener una lectura hacia la realidad que estamos viviendo».
Según el teólogo, el discurso será un «canto» a «la construcción del bien común», fundamentado en «los grandes principios de la doctrina social de la Iglesia». Mora también anticipa un mensaje sobre «la hospitalidad con las migraciones» en «clave de defensa de la dignidad de las personas migrantes», con «un llamamiento particular al mundo de las personas católicas donde también existe esa polarización con el mundo de las migraciones».
El experto resalta que un eje central de la visita papal será «esa llamada al compromiso con los más empobrecidos», materializada en dos gestos significativos: la visita al Cedia de Cáritas y el encuentro con migrantes en Canarias, «en continuidad con todo el magisterio de Francisco». Mora añade: «Se dice así metafóricamente que el Papa entra por Carabanchel y sale por Canarias, es decir, empieza con un compromiso con las personas en exclusión en situación de sin hogarismo y acaba con un encuentro con las personas migrantes».
No obstante, el profesor pide contextualizar esta visita como «un viaje pastoral» para interpretar sus discursos, con «una llamada a una vivencia de la experiencia religiosa comunitaria, en clave de sinodalidad» en «un contexto de profunda secularización y también de unos movimientos en el ámbito religioso que parecen hacer pensar de un incremento de lo religioso». Concluye: «Yo creo que va a ser un llamamiento a una profunda evangelización de lo social».
Atraer consensos y no enfrentamientos
Por su lado, el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Navarra, Pablo Pérez, señaló a Europa Press que el Papa «no buscará un enfrentamiento ni provocar» con su alocución ante el Congreso, aunque coincide en que no evitará temas «incómodos». «La intención será seguramente de atraer consensos, de buscar puntos de acuerdo, pero no evitará temas que pueden resultar incómodos para algunos. Hay que tener en cuenta que quizá el más incómodo de todos es la falta de reconocimiento de la primacía de las realidades espirituales y de la importancia que eso tiene para reconocer la dignidad de las personas por encima del planteamiento puramente economicista o materialista», precisó.
Pérez explica que, cuando un Papa se dirige a una asamblea política, lo hace desde «cuestiones pre-políticas» y cree que seguirá «una línea de continuidad con sus predecesores», abordando «la dignidad de la persona, de cómo esto debe reflejarse y recogerse en la legislación y en la manera de hacer de quienes gobiernan la cosa pública», así como los principios de «subsidiariedad, de dignidad irrenunciable de cada una de las personas, de respeto a la libertad de las conciencias y de respeto a la vida». Además, apunta que «el aplauso o no» tras su intervención «tiene una cierta importancia pero es solo la primera reacción», y que el éxito del discurso se medirá por su capacidad de hacer «pensar» a los políticos.
Ausentarse del hemiciclo: «Muy poco amigable»
Consultado sobre la decisión de partidos como BNG y Podemos de no asistir al hemiciclo durante el discurso del Papa, Pérez calificó la postura como respetable pero «muy poco amigable, muy poco acogedor». En cuanto a las críticas de organizaciones laicistas, el historiador precisó que protestar porque la visita «rompe la aconfesionalidad del Estado» «pasa por olvidar» que el Estado español «reconoce como un Estado a la Santa Sede» y que debe recibirlo «como líder espiritual, pero también como jefe de un Estado que tiene derecho a expresar sus opiniones ante el mundo».
León XIV será el primer Papa en pronunciar un discurso ante el Parlamento español, aunque no el primer Pontífice en hablar ante una sede parlamentaria. Pérez recuerda que el Papa Francisco ya lo hizo ante el Congreso de los Estados Unidos; Benedicto XVI, ante el Parlamento Federal Alemán; y Juan Pablo II, ante el Parlamento Europeo y el Parlamento Italiano. Sus predecesores trataron temas como «el alma cristiana de Europa y de España», el «cuidado a los más vulnerables» o la «naturaleza humana». Pérez prevé también referencias a la «larga tradición católica» del país y su expansión por América Latina, así como advertencias a los políticos sobre «la codicia, la manipulación de la opinión» o «los cálculos de las mayorías». Igualmente, considera que su presencia en Canarias manifestará su postura sobre la migración y el respeto a la vida, incluida la del «no nacido».
Condena a la guerra y mención a la Cañada Real
El doctor en teología, abogado y profesor de UNIR, Javiermaría Ijalba, espera que León XIV «reitere su condena de la guerra, subrayando una vez más la dignidad de los inmigrantes, de los seres humanos particularmente vulnerables que huyen de la pobreza y la guerra, y que siga insistiendo en la necesidad de construir una paz justa y estable». También plantea que posiblemente «alce la voz por los más pobres y desamparados, como esos niños del sector 6 de la Cañada Real Galiana que llevan más de cinco años sin electricidad, soportando frío y calor, y sin poder utilizar recursos digitales para optimizar su educación».
Ijalba cree que el Pontífice «hablará de las víctimas de la pederastia, de los niños que han sufrido abusos sexuales en iglesias, colegios o seminarios» y de «la sinodalidad y la necesidad de construir una Iglesia más participativa y activa». Y concluye: «Esperamos a un gran Papa, León XIV, que con su estilo prudente y sencillo, y a través de sus palabras y gestos confirmará la salvación lograda por Jesucristo, y un mensaje de esperanza dirigido no sólo a los fieles, sino a todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad».
Fuente: Infobae