Recibir visitas en la entrada de la residencia de Rick Ross en Star Island significa adentrarse en un mundo de exclusividad y diseño sin precedentes, según lo expresó el propio rapero durante un recorrido para Architectural Digest.
Con el océano como escenario principal y una combinación de lujo arquitectónico, obras de arte y detalles personales, Ross muestra una casa recién renovada y abre al público espacios que antes permanecían ocultos.
La propiedad de Rick Ross en Star Island, Miami, se distingue por su lujo a medida, con pisos de mármol, estanques con peces koi, un club privado equipado con casino, un bar diseñado como una bóveda bañada en oro y vistas panorámicas al mar.
El proyecto, desarrollado en conjunto con el equipo de Studio Seven y la diseñadora Kai, incorpora piezas artísticas exclusivas y un centro de bienestar de última tecnología. Cada rincón refleja la obsesión de Ross por la exclusividad y su forma de vida.

“Al cruzar la puerta, la entrada te deja sin aliento. Los suelos de mármol, todo está hecho en piedra. El estanque de peces koi, ¿alguna vez has visto peces koi nadando sobre el mármol? Pues aquí puedes”, relata Ross al presentar el vestíbulo de su hogar en el video publicado por el medio mencionado.
También destaca las columnas de piedra y los acabados con polvo de mármol: “Lo llamamos marbelini”. Ross agradece al equipo de Studio Seven y a la diseñadora Kai por hacer realidad la remodelación según su visión: “Agregamos 560 metros cuadrados más a la casa original. Todo lo que imaginé, Kai lo hizo realidad”.

El club privado y el bar de la mansión de Rick Ross
Atravesando el recibidor, Ross guía a los espectadores hacia su club privado y casino, bautizado como Le Serpent. “Bienvenidos a Le Serpent. Hay una sola regla: la casa siempre gana”, comenta Ross, quien ríe mientras describe el ambiente exclusivo y las mesas de dados. “Aquí tienes que apostar, y si apuestas, apuesta grande”.
Nada en este espacio es común, afirma el artista: “Nada es estándar. Todo es único, todo personalizado, desde los pisos hasta las paredes. Aquí ves el brillo”.

Antes de señalar el bar recubierto en oro, con forma de bóveda, aclara: “Cuando estoy detrás del bar, no me llaman Rick Ross, me llaman Lord Vader. Este lugar es de otro nivel. Nunca se ha hecho algo así”, afirma Ross, según reporta el medio.
A quienes preguntan sobre supuestos símbolos y teorías alrededor del club y la mansión, Ross responde: “A todos los que creen en conspiraciones, no voy a decepcionarlos. Envía capturas a tus amigos y habla de todo el sacrificio detrás de esta mansión de USD 100 millones en Star Island”.

Centro de bienestar y espacios personales
En otra zona de la casa, Ross muestra su centro de bienestar, dotado con tecnología de punta. “Este es el centro de bienestar, también conocido como gimnasio. Sabemos que la salud es riqueza. El equipamiento tiene el estilo de Christian Dior, es algo exclusivo, techno gym”, señala.
Explica que incluye máquinas como la de remo y la cinta de correr, aunque reconoce en tono de broma: “¿He hecho ejercicio aquí? Claro que no, pero planeo empezar, te lo prometo”.

El ambiente de lujo se extiende a las salas de estar, donde Ross invita a “tomar una copa y hablar de grandes negocios”. Los detalles, como lámparas de perlas y mobiliario exclusivo, refuerzan la atmósfera única.
Arte, diseño y el valor de la vista al océano
La dimensión artística resalta en la decoración de la residencia. “Aquí hay una placa personalizada celebrando mi esfuerzo. Cada mañana veo lo que quiero al despertar”, comparte Ross, rodeado de muebles y áreas de descanso pensadas para el máximo confort. Hace especial mención a una obra encargada al artista Solomon Adufah, a la que califica de “celestial”.

Para Ross, los detalles son fundamentales. “No importa la marca, sino cómo lo luces. Aquí ves bolsos, gafas de sol, fragancias: diferentes estilos, pero todo es cuestión de actitud”, señaló.
La suite principal está diseñada con vistas al mar y al horizonte, incorpora tonos azules, alfombras y tiene acceso directo al océano.
Espacios exteriores y la vida frente al mar

El recorrido finaliza en los espacios al aire libre. “Vistas sobre vistas”, describe Ross al mostrar la zona de la piscina y los jardines, enmarcados por el entorno marítimo y la actividad náutica propia de Star Island. “Ves motos de agua, yates, cruceros pasando. Todo gira en torno al agua y aquí no hay nada igual”.
“El número 37 de Star Island tiene una regla: siempre saludamos a quienes pasan”, agrega, manteniendo el tono distendido. Para Ross, la fusión de mar, mobiliario, arte y música convierte la vida diaria en este enclave en una experiencia inigualable.

La visión de Rick Ross, compartida para Architectural Digest, revela cómo se conjugan exclusividad, arte y entorno natural en su hogar. Cada espacio, desde el interior hasta los exteriores, refleja un estilo de vida marcado por la distinción y la conexión con el océano, donde el amanecer y el paisaje redefinen la experiencia cotidiana.
Fuente: Infobae