Las fuerzas del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) destruyeron este viernes seis misiles y cuatro drones de ataque unidireccional de origen iraní que se dirigían hacia el estrecho de Ormuz y naciones vecinas del Golfo. La acción precedió a bombardeos contra estaciones de radares de vigilancia costeras en Goruk y en la isla de Qeshm, elevando la tensión regional pese al alto el fuego vigente.
Según el comunicado militar estadounidense difundido en redes sociales, “Irán lanzó siete misiles balísticos hacia Kuwait y Baréin horas después de que el CENTCOM derribara cuatro drones de ataque iraníes lanzados hacia el estrecho de Ormuz. Posteriormente, las fuerzas estadounidenses atacaron las estaciones de radar de vigilancia costera iraníes en Goruk y en la isla de Qeshm para defenderse de nuevos ataques marítimos”.
El informe detalla que el único misil iraní no interceptado por fuerzas estadounidenses no habría alcanzado su objetivo. Hasta el momento, no se reportan daños a personal estadounidense. Las autoridades militares desmintieron las afirmaciones de Teherán: “Las afirmaciones iraníes sobre daños a la sede de la Quinta Flota de EEUU en Bahréin son falsas”.
En cuanto a los drones abatidos, el CENTCOM explicó que la interceptación ocurrió al determinarse que representaban una “amenaza inmediata” para el tráfico marítimo comercial y militar en la zona. La operación se ejecutó en cuestión de minutos: “Hace unos momentos, las fuerzas del CENTCOM derribaron cuatro drones de ataque de un solo sentido iraníes que fueron lanzados hacia el Estrecho de Ormuz”, señaló el comando en sus redes.
El CENTCOM subrayó que sus efectivos en la región permanecen en estado de máxima alerta y plenamente preparados para responder a cualquier agresión “injustificada” por parte de Teherán en defensa de la seguridad marítima internacional. En sus propias palabras: “Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes y preparadas para responder a la agresión iraní injustificada en defensa propia”.
Versión de la Guardia Revolucionaria iraní
El relato estadounidense contrasta con la versión de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI). Según un comunicado recogido por medios oficiales iraníes, durante la madrugada del sábado se registraron bombardeos con misiles balísticos contra dos bases aéreas estadounidenses en Kuwait —entre ellas la de Ali Al Salem— y contra instalaciones clave de la Marina estadounidense en Bahréin, como represalia por ataques previos de Washington en el estrecho de Ormuz.
El CGRI reportó que cuatro petroleros “dirigidos por” el Ejército estadounidense fueron interceptados alrededor de las 01:30 horas (hora local) cuando intentaban abandonar “ilegalmente” el estrecho de Ormuz, sin atender a las “repetidas advertencias” de la Marina iraní. “Tras el aviso, uno de los petroleros ha sido atacado y detenido, y las otras embarcaciones infractoras han retrocedido”, indica la nota castrense.
Según la Guardia Revolucionaria, una hora después las fuerzas estadounidenses atacaron con drones una torre de telecomunicaciones en Qeshm y otra en Sirik. En respuesta, las fuerzas iraníes atacaron dos bases aéreas en Kuwait e instalaciones navales en Bahréin. El CGRI advirtió: “Advertimos al enemigo invasor que si estas maldades se repiten, no nos limitaremos a una respuesta acotada. Serán responsables de las consecuencias del cierre total del estrecho de Ormuz para la salida de su petróleo y gas”.
Estas acciones se producen en un momento de gran tensión, en paralelo a las complejas negociaciones entre Washington y Teherán para un posible acuerdo de paz, situación que dificulta aún más el diálogo bilateral.
Fuente: Infobae