Durante una operación en la zona rural del municipio de Ocaña, Norte de Santander, perdió la vida un miembro de la Policía Nacional que participaba en acciones contra el Clan del Golfo. El hecho ocurrió mientras se desarrollaban maniobras ofensivas orientadas a desmantelar la subestructura Ferney Antonio López Polo del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).
La víctima fue identificada como el patrullero Francisco Javier Jaimes Angarita, perteneciente al Grupo de Operaciones Especiales Rurales (GOER). Su deceso se produjo en medio del despliegue operacional bautizado como “Gevurah”, ejecutado en el marco de la Operación Esparta, según lo reportado por las autoridades.
De acuerdo con el reporte oficial, el procedimiento se adelantaba alrededor de las 6:40 a. m. del 6 de junio de 2026 en la vereda Pueblo Nuevo, jurisdicción de Ocaña. En ese momento, el uniformado perdió la vida mientras formaba parte del componente de reconocimiento del GOER que intervenía en el objetivo operacional.

Las autoridades señalaron que Jaimes Angarita contaba con cuatro años de servicio en la Policía Nacional y era natural del corregimiento de Las Palmeras (Norte de Santander). Deja a su esposa y a dos hijos menores de edad.
El patrullero participaba en las maniobras dirigidas a contrarrestar el accionar criminal de la subestructura Ferney Antonio López Polo, una de las estructuras del Clan del Golfo con presencia en la región. Según la información preliminar entregada por las autoridades, durante el operativo fueron neutralizados tres presuntos integrantes del grupo armado ilegal.
Asimismo, se confirmó que las acciones militares y policiales continúan en la zona con el propósito de afectar la capacidad delictiva de esta organización y garantizar la seguridad de las comunidades afectadas por la presencia de grupos armados ilegales.
Dentro de las actuaciones posteriores al hecho, las autoridades avanzan en las coordinaciones correspondientes para la inspección técnica del cadáver y el desarrollo de los procedimientos judiciales y administrativos establecidos para este tipo de situaciones.

La muerte del uniformado generó mensajes de solidaridad hacia sus familiares, compañeros y allegados. Desde la institución policial se destacó el compromiso y la labor desarrollada por el patrullero durante sus años de servicio en defensa de la seguridad ciudadana.
El operativo “Gevurah” hace parte de la estrategia integral de la Fuerza Pública para combatir las estructuras criminales que operan en Norte de Santander, un departamento donde persisten las acciones de diversos grupos armados ilegales que disputan el control territorial y las economías ilícitas.
Las autoridades reiteraron que las operaciones contra el Clan del Golfo continuarán en esta región del país con el objetivo de debilitar sus estructuras y llevar ante la justicia a quienes integran estas organizaciones criminales.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas en las que murió el uniformado, la Policía Nacional lamentó la pérdida de uno de sus hombres y expresó sus condolencias a la familia de Francisco Javier Jaimes Angarita, que falleció en cumplimiento de su deber durante una operación de alto impacto contra el crimen organizado.

Refuerzo logístico del Clan del Golfo en el Pacífico
El Clan del Golfo estaría aumentando sus operaciones ilegales en el Pacífico colombiano después de que la Fiscalía General de la Nación mantuviera vigentes las órdenes de captura contra 29 integrantes del grupo, una decisión que incide en el proceso de traslado hacia Zonas de Ubicación Temporal previsto por el Gobierno de Colombia para avanzar en negociaciones formales con el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia.
Según fuentes de inteligencia militar citadas por Caracol Radio, la reducción de la presión judicial y militar habría favorecido el movimiento de tropas ilegales por el corredor del Pacífico colombiano para sostener el control territorial y reforzar el envío de estupefacientes al exterior. De acuerdo con esas fuentes, las estructuras ilegales intensificaron el traslado de tropas, armamento y material de intendencia por el río Atrato y por los ríos Salaquí, Truandó y Buchadó.
Según el mismo reporte de Caracol Radio, en esta zona se ubican movimientos en corredores marítimos cercanos a Unguía, Acandí y Capurganá, en el departamento del Chocó. Una fuente militar señaló: “La intención es mover al máximo el clorhidrato de cocaína que tienen represado y consolidar el control sobre las poblaciones”.
Las actividades serían lideradas por el Frente Pablo José Montalvo Cuitiva del EGC, responsable del control de corredores entre Riosucio, Belén de Bajirá, el río Cacarica y zonas fronterizas con Panamá, según el reporte del medio mencionado. Las mismas fuentes señalaron a Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, máximo cabecilla del grupo, como el jefe que habría coordinado acciones con Elkin Casarrubia Posada, alias El Cura, para fortalecer el tráfico en ese nuevo contexto operativo.
Fuente: Infobae