El Gobierno ruso ha admitido que las fuerzas armadas de Ucrania ejecutaron un ataque masivo con drones contra la Flota Báltica de la Marina rusa, estacionada en la isla de Kotlin, situada en las cercanías de San Petersburgo. Hasta el momento, las autoridades no han revelado información oficial sobre posibles víctimas o daños materiales ocasionados por la ofensiva.
El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, utilizó sus redes sociales para confirmar que la ciudad fue blanco de “un ataque a gran escala por parte de vehículos militares no tripulados”, lo que obligó a activar de inmediato los sistemas de defensa aérea de la región.
De manera casi simultánea, el Estado Mayor del Ejército ucraniano emitió un comunicado oficial confirmando el asalto contra la base de Kronstadt, localizada en el sector oeste de la isla de Kotlin, en el golfo de Finlandia. Esta base se encuentra a aproximadamente 1.000 kilómetros de la frontera con Ucrania. En el texto, las fuerzas ucranianas describieron el objetivo como:
“un símbolo de las fuerzas navales rusas y un elemento estratégico de la maquinaria bélica enemiga, que alberga buques de guerra, submarinos, centros de entrenamiento, astilleros y astilleros”.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, celebró públicamente el ataque y exigió a Rusia que se siente a negociar la paz de manera inmediata. En sus declaraciones, el mandatario afirmó:
“Rusia debe poner fin a su guerra y detener sus ataques contra la vida. Cualquier manifestación de injusticia contra Ucrania recibirá una respuesta justa”.
Fuente: Infobae