El festival de Eurovisión 2026 ha registrado su edición menos vista desde que existen registros, según datos oficiales de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). La gran final, celebrada el 16 de mayo en Viena, congregó a 131 millones de espectadores, una caída de 35 millones respecto al año anterior, en medio de una fuerte crisis desatada por el boicot de varias naciones a la participación de Israel.
La UER confirmó que el descenso representa cerca de un 20% frente a los 166 millones de 2025. Las mediciones de 2026 se realizaron en 35 mercados televisivos, en contraste con los 37 países participantes contabilizados en la edición anterior. Este desplome coincide con la ausencia de España, Países Bajos, Islandia, Irlanda y Eslovenia, países que se retiraron en señal de protesta por la presencia de Israel en el concurso. En el caso español, RTVE decidió no emitir el festival, cuando en 2025 la cita había alcanzado 5.884.000 espectadores y un 50,1% de cuota de pantalla.
La pérdida de audiencia no se limitó a los países que se sumaron al boicot. De acuerdo con los datos de la UER, también se registraron fuertes retrocesos en naciones que sí participaron. Por ejemplo, Polonia perdió 3,8 millones de espectadores, Reino Unido 3,7 millones y Francia 3,3 millones. La cuota media de audiencia se redujo al 42,62%, cinco puntos porcentuales menos que en la edición anterior. Pese a ello, la UER sostiene que esa cifra sigue siendo más del doble de la media habitual de las cadenas que transmiten el certamen.

La audiencia de Eurovisión 2026
La organización destacó además el atractivo del festival entre el público joven. Entre los espectadores de 15 a 24 años, la cuota media alcanzó el 54,8%, un porcentaje que la UER califica como cuatro veces superior a la media habitual de esos canales en esa franja etaria. En su valoración oficial, el organismo defendió que “la audiencia sigue siendo sólida en un panorama mediático competitivo, una vez tenidos en cuenta los espectadores de los cinco miembros de la UER que decidieron no participar este año”. La UER agrupa a entes audiovisuales públicos de 56 países, entre ellos RTVE.
La UER también resaltó que muchas cadenas obtuvieron cuotas superiores a su rendimiento habitual, y que las visualizaciones en YouTube crecieron un 4,6% respecto a Basilea 2025. Este incremento tiene sentido, considerando que no había señal televisiva desde varios países que habitualmente sí transmiten el evento, como España. A esto se suma el seguimiento en redes sociales, la afluencia de aficionados a Viena y la emisión de votos desde 148 países.
La UER se mantiene optimista
Los mejores datos de seguimiento volvieron a concentrarse en el norte de Europa. Finlandia superó el 92% de cuota, Suecia alcanzó el 85%, Noruega el 83% y Dinamarca el 79%. En cuanto a subidas absolutas de audiencia, el mayor avance correspondió a Austria, país anfitrión, y a Australia, que sumaron 2,4 millones de espectadores adicionales. La UER además señaló que España estuvo entre los países no participantes desde los que más votos se enviaron, junto con Estados Unidos, México, Canadá, Países Bajos, Irlanda, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
La edición de 2026 contó con el regreso de Moldavia, Rumanía y Bulgaria. La victoria fue para Bulgaria con el tema Bangaranga, interpretado por Dara. La UER sostiene que el impacto de esta canción ha sido superior al de Wasted Love, la ganadora del año pasado. El organismo admite la complejidad de comparar audiencias entre distintas ediciones debido a cambios en la medición y a la inclusión de las dos semifinales y la final en los últimos años.
Aun así, los datos, difundidos varias semanas más tarde de lo habitual, sitúan a esta edición por debajo de los 163 millones de 2024, de los 166 millones de 2025 y muy lejos de los 204 millones alcanzados en 2016. Mientras tanto, la UER insiste en su objetivo de recuperar en 2027 a las cadenas retiradas, en la edición que se celebrará en Bulgaria.
Fuente: Infobae