El papa León XIV inició este sábado su visita oficial a España con una recepción encabezada por los reyes en Madrid. El viaje, que se extenderá hasta el 12 de junio, contempla actos institucionales, ceremonias militares y diversas apariciones litúrgicas junto a la familia real en la capital, Barcelona y Tenerife. A su llegada, decenas de autoridades esperaban al pontífice, entre ellas la reina Letizia, quien, como es habitual, hizo valer su privilegio blanco acompañada de Felipe VI.

El sumo pontífice arribó a las 10:30 horas a España, concretamente al Pabellón de Estado de la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Allí lo recibieron también el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Una hora después, a las 11:30, ingresó a la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, donde se llevó a cabo la ceremonia de bienvenida con la participación de aproximadamente 250 invitados en el acto posterior de discursos.
Al bajar del vehículo, el papa fue recibido nuevamente por los reyes Felipe y Letizia. Ya en la tribuna de honor, conoció a la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes fueron unas de las grandes protagonistas del evento al estrenarse en una ceremonia de esta magnitud. La Batería Real ejecutó la tradicional salva de 21 cañonazos, la máxima distinción militar reservada a jefes de Estado, mientras sonaban los himnos nacionales de la Ciudad del Vaticano y del Reino de España.
El look blanco de la reina Letizia para recibir al papa
El rey Felipe VI y la reina Letizia llegaron al aeropuerto madrileño alrededor de las 10:20 horas para estar presentes cuando el papa pisara por primera vez suelo español. La monarca ejerció su conocido privilegio blanco con un vestido de encaje deslumbrante con motivos florales. Lo complementó con un cinturón de hebilla ancha que afianzaba su silueta.

En esta ocasión, la reina Letizia decidió no utilizar mantilla, un accesorio también muy típico en los estilismos protocolarios ante el papa. Durante la semana, doña Letizia continuará acompañando el paso de León XIV por España en otros actos tanto en Madrid como en Barcelona, por lo que aún tiene oportunidad de incluir la mantilla en alguno de sus looks protocolarios. En su lugar, optó por una diadema muy sutil.
El vestido elegido es de la marca The2nd Skin Co y no es nuevo. Fiel a su tradición de reciclaje, es una prenda que ya utilizó durante su visita de Estado a Egipto en septiembre de 2025. Otro detalle que llamó la atención fue la gran reverencia que hizo la reina Letizia, ya que como monarca, el protocolo solo permite arrodillarse ante el papa.

¿Por qué la reina Letizia viste de blanco ante el papa?
La reina Letizia viste de blanco ante el papa y cuando va al Vaticano por el llamado privilegio del blanco, una norma de protocolo que permite a determinadas mujeres de monarquías católicas llevar ese color en actos ante el pontífice, mientras la mayoría de invitadas viste de negro. Esta consideración alcanza hoy a un grupo reducido: además de Letizia, incluye a la reina Sofía, las reinas Matilde y Paola de Bélgica, María Teresa y la gran duquesa Stéphanie de Luxemburgo, y la princesa Charlene de Mónaco.

Letizia ya se mostró de blanco en la misa de inicio del pontificado de León XIV en mayo del año pasado, y también en junio de 2014, cuando, poco después de convertirse en reina, asistió a un acto con el papa Francisco con vestido y chaqueta a juego con la sotana. En aquella ocasión también prescindió de peineta y mantilla. Eso sí, el privilegio no se aplica en todas las circunstancias: en funerales se viste de negro, como ocurrió en la despedida del papa Francisco el 26 de abril de 2025. También llevó negro en su encuentro con el papa Juan Pablo II el 28 de junio de 2004, tras su boda con don Felipe, porque todavía no era reina.
La reina Letizia derrocha cercanía ante los niños

Una vez que el papa León XIV saludó a todas y cada una de las autoridades, los reyes Felipe y Letizia lo siguieron de cerca. Además, en el aeropuerto también los esperaba un grupo de 25 niños de entre 3 y 12 años, algunos con discapacidad física o mental, acompañados por sus padres y profesores y elegidos específicamente por la Conferencia Episcopal.

El grupo obsequió al papa una virgen, pero el protagonismo no tardó en tomarlo la reina Letizia, quien derrochó su cercanía habitual fundiéndose en abrazos y regalando sonrisas a los pequeños. Mientras el pontífice continuaba su camino, doña Letizia se detenía todo lo posible para dedicar su tiempo a los menores que estaban allí esperando conocer a la máxima autoridad católica.
Fuente: Infobae