Julia Calvo: el desafío de ser Annie Wilkes en ‘Misery’ teatral

En el universo de Stephen King, Annie Wilkes es mucho más que una enfermera salvadora: es una lectora capaz de convertir la admiración en amenaza. Julia Calvo asume el reto de encarnar a esta figura del terror psicológico en la versión teatral de Misery, que se estrena el próximo 18 de junio en el Teatro Metropolitan de Buenos Aires, bajo la dirección de Manuel González Gil, junto a Juan Gil Navarro como el escritor Paul Sheldon.

En una entrevista exclusiva, Calvo revela los entresijos de su preparación y la fascinación por un personaje que transita entre la devoción y la obsesión. La actriz, conocida por sus papeles en televisión y teatro, confiesa que al principio sintió vértigo ante la leyenda que rodea a Annie, pero el trabajo en equipo con Navarro y el director le permitió abordar el rol con entrega total.

¿Qué te sorprendió de este personaje tan icónico?

—Cuando me convocaron, lo primero fue la leyenda. No había visto la película ni la obra, pero recordaba el estreno con Alicia Bruzzo y Rodolfo Bebán. En los ensayos me relajé, me conecté con mi compañero y la experiencia se volvió cálida. Nunca había incursionado en terror psicológico a este nivel, aunque sí interpreté villanas oscuras. Con Juan y Manuel fuimos entendiendo los tiempos y la técnica.

¿Qué se te vino a la cabeza al conocer a Annie?

—Me subyugó. Annie y el escritor hablan de una problemática actual: la salud mental. No es solo la relación fan-ídolo, sino el descuido social, la esclavitud emocional. Ojalá la obra haga reflexionar, sobre todo a mi generación que vivió la opresión y el encierro.

Calvo encuentra un momento de calma y reflexión en el patio de una casa en Villa Crespo, lejos del bullicio del teatro

¿La ves como villana o víctima?

—A veces termino un ensayo y lloro. No puedo creer que exista gente así, pero existe.

¿Has vivido algo similar, aunque leve?

—Una vez en un locutorio, una señora me saludó como si me conociera: ‘Entrás a mi casa todas las noches’. Estaba haciendo Soy gitano. Esa línea entre ficción y realidad es muy fina.

¿Cómo construyes al personaje?

—Con un compañero como Juan y la guía del director, todo fluye. Manuel ya hizo la obra antes, así que su experiencia es clave.

Entre plantas y luz natural, la actriz se prepara para encarnar un personaje que invita a la introspección

¿Cómo es el reencuentro con Juan Gil Navarro?

—Nos conocimos en Soy gitano, luego en Las alegres mujeres de Shakespeare y Las brujas de Salem. Tenemos un código de trabajo.

¿Te has sorprendido en ensayos?

—Descubrí que hay momentos de humor en Annie. No es solo trágico. La parte física aún no la hemos trabajado a fondo, pero cada ensayo termino agotada.

De la ficción al día a día: Julia y Juan Gil Navarro llevan el vínculo entre Annie y Paul Sheldon a un encuentro íntimo en Villa Crespo

¿Cómo alternas proyectos tan variados como MasterChef o Ellas son tango con Annie?

—Pensé que podría hacer otras funciones mientras ensayaba, pero Misery demanda mucho. Aunque sigo conectada con las chicas de Ellas son tango. En MasterChef, mis compañeros me animaron: Walas me dijo que es tremenda, y tenía razón.

¿Te asustó la exposición mediática?

—Sí, una vez por un programa en Israel mostré mi casa y sentí que expuse demasiado. Ahora soy más cauta.

Un rincón cotidiano de Buenos Aires se transforma en espacio de intercambio creativo para los protagonistas de Misery

¿El mostrarte cercana es un arma de doble filo?

—En MasterChef era yo, no un personaje, y la gente se reía conmigo, pero a veces estaba llorando. Es difícil.

¿Usas en escena lo que te dicen los fans?

Sí, muchas cosas. Cuando me dicen ‘me muero’, respondo ‘no se muera’. Pero el personaje tiene una salud mental frágil.

Kathy Bates como Annie Wilkes en la versión fílmica de Misery (Amazon Primer)

¿Hay responsabilidad social en el arte?

Sí, hay que cuidar cómo se abordan estos temas, sobre todo con los jóvenes. Las familias ya no tienen el sostén de antes; a mí me sostuvieron mis padres y un póster de Robert Redford.

¿Qué te gusta del teatro hoy?

La posibilidad de vivir una historia y sentir la reacción del público: el silencio, la risa, el llanto. Ahora en las pasadas siguen surgiendo cosas.

¿Qué quieres que el público se lleve?

Que reciba la historia y que le pase lo que tenga que pasar. El mensaje de salud mental estará en cada espectador. Hoy las redes acortan la distancia entre artista y público, y eso puede ser peligroso.

En la quietud del barrio, la actriz explora emociones y movimientos, lejos de la vorágine de los camarines

Fuente: Infobae

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