Jacob Elordi no es el único actor con lazos hispanos. La esperada superproducción He-Man y los Masters del Universo llegará a las salas de cine el próximo 5 de junio, con Nicholas Galitzine como protagonista. El intérprete británico, reconocido también por su actuación en Rojo, Blanco y Sangre Azul, se ha vuelto uno de los nombres más comentados del momento, no solo por su labor en la pantalla grande, sino por un lazo especial con España que desconcierta a sus admiradores. Durante la promoción del filme, Galitzine sorprendió junto a Camila Mendes, su compañera de reparto, al dirigirse a todos en un español perfecto instantes antes de comenzar una entrevista para Los 40. Este detalle llamó la atención y despertó el interés sobre la relación del actor con el idioma español y, en especial, con el País Vasco.
El mismo Galitzine explicó en esa conversación cómo logró esa soltura al expresarse en español y qué lo motivó a dominar la lengua de forma tan natural. Según contó, todo empezó después de terminar el instituto, cuando conoció a una chica originaria del País Vasco que se había trasladado a su ciudad natal. Ese encuentro marcó un antes y un después en la vida personal y lingüística del actor. El vínculo sentimental que sostuvo con la joven vasca fue el motor principal para que Galitzine se propusiera perfeccionar su español. No se limitó a aprender palabras básicas o frases de cortesía, sino que buscó alcanzar una comunicación fluida que le permitiera conectar con la familia de su pareja, quienes no hablaban inglés. Fue tal la dedicación que puso en este aprendizaje que llegó a afirmar:
“Empecé a soñar en español”.
Este dato, revelado por él mismo, evidencia hasta qué punto la inmersión en el idioma fue profunda.
Galitzine admitió que, aunque con el paso del tiempo ha perdido algo de agilidad para hablar español, conserva un cariño especial por la lengua. En la entrevista, cada frase que pronunciaba en castellano reflejaba la confianza de alguien que ha vivido el idioma desde la cercanía y el afecto. El acento español, marcado y natural, asombró tanto a los periodistas como a los seguidores que pudieron presenciar el encuentro. La historia, contada por Camila Mendes con complicidad y humor, agregó un toque personal a la promoción de He-Man y los Masters del Universo. Mendes comentó que
“salió con una chica española en el instituto”,
lo que abrió la puerta para que Galitzine compartiera detalles de cómo el País Vasco llegó a su vida. Si bien el actor nunca residió en el norte de España, fue la cultura vasca la que se cruzó en su camino y lo llevó a integrarla en su día a día.
Una gran admiración por Madrid
El lazo va más allá del idioma. Galitzine expresó su admiración por Madrid, una ciudad que, según sus palabras, le resulta especialmente atractiva. Aunque tuvo la intención de mencionar otras regiones españolas que ha visitado o que le gustaría conocer, prefirió centrarse en la capital y en el País Vasco, lugares que guarda con especial cariño. Durante la charla, los periodistas invitaron al actor a recorrer tanto Madrid como el País Vasco en alguna ocasión futura. Galitzine recibió la propuesta con una sonrisa y mostró entusiasmo ante la idea de pasar tiempo en España si se le presentara la oportunidad. Incluso surgió la especulación sobre la posibilidad de que una secuela de He-Man y los Masters del Universo pueda filmarse en la región, considerando el aprecio demostrado por el intérprete hacia el lugar.
La figura de Galitzine en la industria cinematográfica internacional se fortalece con He-Man y los Masters del Universo, uno de los proyectos más ambiciosos de su trayectoria. La película, que cuenta con un notable despliegue técnico y visual, se perfila como un nuevo éxito en la carrera del actor. Su vínculo con España, forjado a través de una historia de amor y del esfuerzo por dominar el español, añade un matiz singular a su perfil y lo acerca aún más al público hispanohablante. Con el estreno de la cinta, la figura de Galitzine queda asociada no solo a los héroes de ficción, sino también a una historia real de integración y afecto por una cultura distinta. El actor demuestra que, fuera del set, las conexiones personales pueden dejar huellas tan profundas como cualquier gran papel cinematográfico.
Fuente: Infobae