En una extensa entrevista con Jake’s Takes, el reconocido cineasta Steven Spielberg repasó los retos técnicos y emocionales que marcaron sus películas más emblemáticas, como la angustia de Tiburón y la revolución visual de Jurassic Park. También anticipó detalles de su nuevo proyecto, El día de la revelación, una propuesta de ciencia ficción que busca conectar con el realismo.
A lo largo de la conversación, Spielberg analizó la construcción de sus escenas más memorables y explicó cómo su próximo largometraje pretende enfrentar al público con enigmas de la vida real. El director destacó la evolución de su narrativa, la colaboración artística y el impacto de la tecnología en sus historias. Señaló que su proceso creativo combina arte, testimonio y una búsqueda de realismo visual que acerca la gran pantalla a lo cotidiano.
Tiburón y el nacimiento de una escena clave
Al recordar el rodaje en Martha’s Vineyard, Spielberg relató los riesgos que enfrentaron durante la filmación de Tiburón, especialmente por el comportamiento impredecible del tiburón mecánico apodado “Bruce”.
“Robert Shaw estaba realmente preocupado de que el tiburón funcionara, porque debía meterse en las fauces de esa enorme máquina. Antes de hacerlo, pidió que dos o tres dobles probaran el mecanismo para asegurarse de que la boca no se cerrara más de lo debido”, dijo.
El director subrayó el profesionalismo del equipo de efectos especiales, que finalmente perfeccionó al tiburón mecánico, permitiendo grabar la escena en la que Quint, interpretado por Shaw, se desliza hacia la boca de la bestia. “Solo cuando Robert vio que los dobles estaban bien, accedió y filmamos la toma”, recordó. Spielberg señaló especialmente la secuencia en la que Quint relata la tragedia del USS Indianapolis, a la que consideró “el mayor momento de Shaw en Tiburón”.
El conflicto familiar en Encuentros cercanos del tercer tipo

Al hablar sobre las tensiones emocionales en Encuentros cercanos del tercer tipo, Spielberg admitió la dificultad de escribir un guion donde el protagonista abandona a su familia. “La decisión más dura fue mostrar a un hombre dejando a sus hijos y a su esposa por la obsesión con ese símbolo, que resulta ser la Torre del Diablo. Yo tenía apenas 30 años al escribir esa escena; no tenía hijos aún, así que no comprendía lo difícil que podría ser”, reflexionó.
Con el paso del tiempo, su perspectiva cambió. “Ahora, como padre de siete e incluso abuelo, no sé si habría tomado las mismas decisiones”, afirmó.
Cómo nacieron escenas de Indiana Jones y E.T.
Spielberg evocó la secuencia inicial de Indiana Jones y los cazadores del arca perdida, revelando cómo surgieron la roca gigante y la vulnerabilidad del héroe. “George Lucas, Larry Kasdan y yo queríamos un protagonista que realmente sufriera. Decidimos que Indy debía terminar magullado y lastimado, como cualquier persona lanzada a la aventura extrema”, explicó.

La frase “No son los años, cariño, es el kilometraje”, improvisada por Harrison Ford, nació en ese contexto. Sobre E.T., el director compartió la inspiración visual de la bicicleta voladora: “Pensé en la bruja que cruza la luna en Halloween. Quise invertir esa imagen y crear una sensación de asombro y esperanza con Elliott, E.T. y la bicicleta cruzando el cielo”, comentó. Spielberg señaló que esta imagen terminó por devenir símbolo de Amblin, su productora.
Efectos prácticos y CGI en Jurassic Park

Acerca de Jurassic Park, Spielberg detalló la compleja combinación de efectos animatrónicos e imagen generada por computadora, destacando el trabajo de Stan Winston. “El T-Rex era real, se podía tocar, y resultaba aún más impresionante por eso. Llevé a mis hijos al set y, a diferencia de otros rodajes, esta vez no querían irse porque el dinosaurio los fascinó y asustó de verdad”, relató.
El director también recordó obstáculos: “La lluvia hacía que el T-Rex pesara más y se moviera más lento. Entre cada toma, usaban trapos para absorber el agua de la piel de látex. Fue un proceso lento, pero la lluvia sumó realismo y temor”, comentó. Consideró que tanto el dinosaurio como el entorno hicieron que la escena perdurara en la memoria del público.
El nuevo proyecto de ciencia ficción de Spielberg

Sobre El día de la revelación, Spielberg aclaró que se alejó de la imagen clásica de extraterrestres y prefirió aludir a “entidades no humanas”. Explicó: “No me gusta llamarles ‘aliens’. Quise que se basaran en relatos de personas, como los dibujos compuestos policiales tras encuentros desde 1950 en adelante. Busqué que se parecieran a lo que la gente relata haber visto, así el cine puede reflejar lo que quizá ocurre en la vida real”, recalcó el cineasta.
La colaboración con John Williams
Al hablar de su relación con John Williams, Spielberg destacó una colaboración de más de 50 años y un total de 30 películas juntos. “La mitad del éxito” de Tiburón corresponde a la banda sonora. “John entiende mis intenciones más allá de lo que puedo expresar y transforma mis películas con su música”, aseguró.
El realizador también mencionó cómo las partituras de Williams en La lista de Schindler y en la saga de Indiana Jones dotaron a sus personajes de matices difíciles de lograr por otros medios. Consideró a Williams irrepetible en su capacidad para “convertir sentimientos en melodías”.
El diseño del afiche de El día de la revelación

Spielberg hizo hincapié en el valor artístico de los afiches, destacando haber diseñado personalmente el arte de El día de la revelación y el de E.T.. “Solo en un 25% de mis filmes creé el afiche, pero en este caso estoy muy orgulloso, porque la imagen de los ojos es esencial. Los ojos conectan a los seres humanos entre sí y también con entidades de más allá. “Todo está en la mirada”, remarcó.
Aseguró que los afiches constituyen una forma de arte con impacto visual y emocional, y que en su nuevo largometraje la importancia visual prioriza ese contacto directo con el espectador.
El balance de su carrera

Al repasar su carrera, Spielberg admitió que el momento más difícil no es dirigir ni superar retos técnicos, sino aceptar cuándo una historia llega a su final. Así, el director resume 50 años de cine, emociones y despedidas al concluir cada film.
Fuente: Infobae