La disputa por los resultados de la primera vuelta presidencial colombiana se intensifica. El presidente Gustavo Petro cuestionó abiertamente el conteo oficial del 31 de mayo, lo que provocó una contundente respuesta del candidato Abelardo de la Espriella, quien lideró la votación con 10.361.499 sufragios frente a los 9.688.361 del oficialista Iván Cepeda. Ambos competirán en el balotaje del 21 de junio.
El pasado 2 de junio, el mandatario difundió lo que denominó “bases comprobadas del posible fraude”. Petro afirmó que puede presentar las pruebas ante las autoridades competentes y sostuvo: “No reconocí los datos del preconteo del software de los hermanos Bautista es porque tengo datos”. Señaló que el registrador se negó a entregar el código fuente del sistema, incumpliendo una sentencia del Consejo de Estado de 2018 que declaró vulnerable ese software.
De acuerdo con la denuncia presidencial, el software electoral habría sido alterado en dos ocasiones el 26 de mayo, cinco días antes de la votación. Los cambios, registrados a las 1:21:35 p. m. y a las 7:21:13 p. m., habrían modificado el censo electoral y el número de puestos y mesas de votación.

“El diario El Tiempo logró descubrir solo la modificación de mesas”, indicó Petro. Explicó que el censo oficial de 41.421.973 electores fue incrementado en la base de datos Divipol hasta 42.307.373. La diferencia, según denunció, es de 885.409 nuevas cédulas que no se habrían inscrito en el plazo legal.
El jefe de Estado también detalló que los puestos de votación pasaron de 13.742 a 14.438, es decir, 696 lugares adicionales. En cuanto a las mesas, en el registro oficial figuraban 120.527, pero en la información de Divipol aparecieron 122.020, una diferencia de 1.493 mesas. “No posiblemente han sido escrutadas”, advirtió Petro, quien reiteró que puede probar cada uno de estos hechos.
Además, señaló que en el conteo de los hermanos Bautista existen 5.300 mesas donde se superaron los 300 votos permitidos por jornada, con registros que alcanzan hasta 700 votos. “En esas mesas es donde se ubica la ventaja de 635.000 con que Abelardo supera a Cepeda”, explicó. El presidente finalizó su intervención asegurando que entregará toda la información a las entidades encargadas para su verificación.

La respuesta de Abelardo de la Espriella no se hizo esperar. A través de la misma red social, el candidato del movimiento Defensores de la Patria acusó a Petro de intentar “robarse las elecciones”. Según De la Espriella, el mandatario busca desacreditar el proceso y sembrar dudas sobre la transparencia. “Ha creado un ambiente de desinformación, tendiendo un manto de duda sobre la transparencia del sistema electoral. Esa postura es falsa”, afirmó. Exigió a las misiones de observación electoral pronunciarse sobre la legitimidad del proceso, asegurando que han estado al tanto de cada etapa.
El abogado sostuvo que la campaña oficialista habría recurrido a la compra de votos, particularmente en la Costa Atlántica, donde, aseguró, se distribuyeron recursos públicos para favorecer a su adversario. “Ha salido a hacer la mayor compra de votos en la historia de Colombia. Ha repartido dinero público para aceitar, ese sí, un fraude basado en una gigantesca compra de votos en mi región”, denunció.

De la Espriella añadió que durante la última semana de campaña, Petro habría viajado para respaldar a Iván Cepeda, a quien calificó de “marioneta”. Explicó que, tras la votación y al verse superado en resultados, el expresidente optó por desconocer el resultado de las urnas, instrucción que, sostuvo, también recibió la campaña de Cepeda.
El candidato aseguró tener información de inteligencia sobre la preparación de un posible estallido social, impulsado por jóvenes, participantes de la minga indígena y otros sectores. “Ya empezaron a salir a las calles”, señaló, y reiteró la denuncia de una compra masiva de votos en el Caribe colombiano. “Hoy aparece diciendo que tiene ‘datos’ para desprestigiar la elección”, lamentó.
“La democracia está en riesgo. Cepeda y Petro tienen un plan para desconocer el resultado electoral y robarse la voluntad popular. No se lo vamos a permitir”, concluyó De la Espriella, quien dirigió un llamado a la comunidad internacional y a las Fuerzas Armadas, asegurando que “son fieles a la Constitución, no a ti”, en referencia a Petro. Por último, exigió a los órganos de control que se pronuncien ante lo que considera una situación crítica para la institucionalidad.
Fuente: Infobae