Las declaraciones del presidente Gustavo Petro en las que desconoció los resultados del preconteo de las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026 han causado varias reacciones en el país.
En su cuenta de X, el mandatario colombiano advirtió que solo aceptará los escrutinios de las comisiones dirigidas por jueces, en una elección que dejó a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda clasificados a una segunda vuelta el 21 de junio.
“El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado (sic)”, expresó el jefe de Estado en sus redes sociales.
En otra parte del mensaje, sostuvo que las mesas ya impugnadas muestran que “centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes (sic)”.
Ante los cuestionamientos y respaldos hacia el pronunciamiento del mandatario, se conocieron nuevos detalles sobre el motivo que llevó a Petro a desconocer los resultados de los comicios presidenciales.
Irregularidades en mesas de votación
Fuentes cercanas al alto Gobierno señalaron al periodista Daniel Coronell para el programa Reporte Coronell de Caracol Radio que el presidente decidió impugnar los resultados debido a comportamientos atípicos que, según el Ejecutivo, se presentaron en 251 mesas de votación de 6.000 puestos analizados por ellos.
De acuerdo con la información suministrada por el comunicador, las mesas donde se presentaron las supuestas irregularidades ocurrieron en Bogotá, Medellín y en los consulados de Colombia en el exterior, especialmente el de Orlando (Florida, EE. UU.).
El estudio, cuyos autores no han sido revelados, fue presentado de manera preliminar al mandatario por la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República
Entre las irregularidades alegadas aparecen mesas en las que el ganador de la primera vuelta, Abelardo de la Espriella, habría concentrado porcentajes iguales o superiores al 70%, otras con más votos que votantes inscritos y casos en consulados donde, según estimaciones del propio Gobierno citadas por Daniel Coronell, los tiempos promedio para votar no coinciden con la cantidad de ciudadanos que sufragaron.
En el caso de la sede en Orlando, el Ejecutivo detectó que hubo una alta afluencia de electores durante los días de votación anticipada.
Por el momento, está en revisión si el Gobierno puede llevar esa queja ante jueces de la República o si esa legitimación corresponde únicamente a los partidos y movimientos políticos que se consideren afectados
Sin embargo, la objeción presidencial al crecimiento del censo no parece tener fundamento, según lo mencionó el periodista colombiano, al considerar que para este proceso electoral, se aumentaron los registros de inscripción de cédulas tras las elecciones parlamentarias del 8 de marzo.
Fuente: Infobae