No data was found

EE.UU. e Irán escalan ataques cruzados mientras las negociaciones siguen estancadas

Este lunes, Estados Unidos e Irán reportaron una nueva oleada de ataques mutuos que han intensificado la presión sobre un cese al fuego ya frágil. Este intercambio de hostilidades se produce en un escenario donde las conversaciones para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el suministro global de crudo, se encuentran completamente estancadas.

La escalada militar coincide con la ampliación de la ofensiva israelí en el Líbano, donde persisten los combates entre Israel y el grupo terrorista Hezbollah, que cuenta con respaldo iraní.

El Pentágono informó que durante el fin de semana llevó a cabo ataques de “autodefensa” contra radares y centros de control de drones iraníes situados en el sur de Irán. Según Washington, esta es la tercera ronda de operaciones de este tipo en poco más de una semana.

Las fuerzas militares estadounidenses explicaron que estos bombardeos fueron una respuesta al derribo de un dron MQ-1 de su propiedad.

Poco después, la Guardia Revolucionaria iraní anunció que atacó una “base aérea desde la que se originó el ataque” empleada por las tropas estadounidenses. La información fue divulgada por la cadena estatal IRIB, aunque no se especificó la ubicación exacta de dicha instalación militar.

El comunicado iraní llegó después de que las fuerzas armadas de Kuwait informaran que sus sistemas de defensa aérea interceptaron “ataques hostiles con misiles y drones”. Las autoridades kuwaitíes no identificaron el origen de estos proyectiles.

La Guardia Revolucionaria iraní informó que atacó una “base aérea desde la que se originó el ataque” utilizada por las fuerzas estadounidenses (REUTERS)

Este nuevo pico de violencia ocurre mientras las negociaciones entre Washington y Teherán no muestran avances significativos. Durante semanas, ambas partes han mantenido diálogos complejos, acompañados de declaraciones confrontativas y actos violentos, que no han logrado cristalizar en un acuerdo definitivo.

Uno de los puntos más espinosos sigue siendo el programa nuclear iraní. Teherán ya sostenía conversaciones con Washington sobre este tema cuando, en febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos y con misiles que eliminaron a gran parte de la cúpula dirigente de la República Islámica.

Irán ha defendido durante años que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles. No obstante, Estados Unidos y sus aliados occidentales sospechan que estaría orientado al desarrollo de armamento nuclear. En ese contexto, medios estadounidenses reportaron el sábado que el presidente Donald Trump envió a Irán una nueva propuesta con condiciones más duras, aunque los detalles del documento no se dieron a conocer.

Trump reiteró que sus objetivos centrales son impedir que Irán adquiera armas nucleares y asegurar la reapertura del estrecho de Ormuz.

“La única garantía que tengo que tener es que no habrá armas nucleares. Han aceptado eso, y fue muy interesante”, declaró Trump durante una entrevista con Lara Trump en Fox News.

Posteriormente, el mandatario escribió en Truth Social que el acuerdo propuesto “establece, muy claramente, que Irán no tendrá un arma nuclear”.

Trump reiteró que sus prioridades son impedir que Irán obtenga armas nucleares y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz (REUTERS)

Las autoridades iraníes reaccionaron con prudencia y señalaron que aún existen diferencias profundas.

“No aprobaremos ningún acuerdo hasta estar seguros de que se han respetado los derechos del pueblo iraní”, afirmó el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, en un mensaje difundido por la televisión estatal.

La agencia Tasnim indicó que los intercambios sobre el texto continúan y que ambas partes presentan modificaciones de manera constante. Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que “hasta que se alcance una conclusión clara… todo lo que se dice ahora es especulación”.

Irán también exige la liberación de 12.000 millones de dólares en activos congelados antes de iniciar negociaciones sustanciales sobre su programa nuclear. Además, rechazó declaraciones previas de Trump sobre una eventual destrucción de las reservas iraníes de uranio enriquecido, calificándolas de “infundadas”, según medios iraníes.

Otro punto de discordia gira en torno al futuro del estrecho de Ormuz. Trump afirmó que, bajo un eventual acuerdo, Irán no cobraría “ningún peaje” a los barcos que transiten por la zona. Sin embargo, la agencia iraní Fars citó fuentes que aseguraron que “no existe tal cláusula”.

La agencia ISNA informó además que el legislador Alireza Salimi anunció que el Parlamento iraní estudiará próximamente un plan sobre la “gestión y soberanía” del estrecho, que incluiría el cobro de “tasas administrativas”.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que “hasta que se alcance una conclusión clara... todo lo que se dice ahora es especulación” (REUTERS)

Mientras tanto, el frente libanés sigue siendo un eje central en las negociaciones. Teherán insiste en que cualquier acuerdo de paz debe considerar la situación en el Líbano, donde los enfrentamientos continúan.

El gobierno libanés acusó a Israel de aplicar una “política de tierra arrasada” al expandir sus operaciones militares contra Hezbollah.

Aunque una tregua formal entre Israel y Hezbollah entró en vigor el 17 de abril, ninguna de las partes la respetó plenamente y ambas se acusaron mutuamente de violar el acuerdo.

Fuentes diplomáticas indicaron a AFP que el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este lunes una reunión de emergencia para analizar la ampliación de la ofensiva israelí, tras la captura del estratégico castillo medieval de Beaufort.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó la recuperación de Beaufort como “un cambio dramático”.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER