Han pasado exactamente 100 años desde el nacimiento de Marilyn Monroe, y su presencia en el universo de la moda sigue siendo tan fuerte como siempre. La actriz y modelo estadounidense supo convertir su estilo en una referencia indiscutible que trasciende generaciones.
Su imagen, cargada de glamour, sensualidad y cercanía, logró traspasar su época y hoy continúa inspirando a diseñadores, estilistas y amantes de la moda en todo el planeta.
El magnetismo de Monroe no solo radica en su estatus de estrella de cine, sino en la forma en que reinventó el mundo fashion, convirtiéndose en un ícono perdurable.
Elementos clave del estilo característico de Marilyn Monroe

Su imagen en la moda se forjó a partir de una serie de recursos estilísticos que la hicieron reconocible y aspiracional. Entre los más representativos están las siluetas que realzan la figura, como los vestidos ajustados y de corte halter que acentuaban sus curvas, los cuales aún hoy inspiran prendas que celebran la diversidad corporal femenina.
El famoso vestido blanco de cuello halter, usado en La comezón del séptimo año, es uno de los ejemplos más icónicos y ha sido reinterpretado en múltiples ocasiones por distintas casas de moda.

También apostó por colores llamativos: aunque suela asociarse al blanco, no dudaba en lucir tonos vibrantes como el rojo o el azul, aportando dinamismo y fuerza a su presencia. Este uso audaz del color se convirtió en una práctica habitual tanto en la alta costura como en la moda cotidiana, donde la autoexpresión y la individualidad son cada vez más valoradas.
Otro aspecto central era una combinación de sensualidad y sofisticación, reflejada en detalles como escotes pronunciados, tejidos fluidos y conjuntos coordinados de pollera y blazer.

Su capacidad para fusionar el glamour clásico con un aire de accesibilidad impulsó el resurgimiento de prendas como los vestidos vaporosos y los trajes de dos piezas.
En su vida cotidiana, prefería looks informales pero igualmente estudiados: jeans de talle alto, blusas anudadas y faldas lápiz que delineaban su silueta, adelantándose a tendencias que hoy se consideran básicas del vintage casual.
Incluso elementos como sus abrigos ceñidos fueron readaptados por marcas contemporáneas, demostrando la versatilidad y modernidad de su propuesta estética.

El impacto de Marilyn Monroe en las tendencias actuales
En la moda contemporánea, las referencias al estilo de Monroe son evidentes y múltiples. El cuello halter reapareció con fuerza en colecciones recientes, tanto en trajes de baño como en vestidos de cóctel, reinterpretado con nuevos materiales y estampados. Esta prenda, que destaca la espalda y los hombros, es un homenaje directo a Monroe y un guiño al glamour hollywoodense.
El glamour de la alfombra roja, otro de sus sellos, sigue vigente en los vestidos de gala que eligen las celebridades para eventos importantes.

Materiales como la seda y la gasa, junto con cortes ceñidos y detalles brillantes, evocan sus apariciones más recordadas y marcan tendencia entre diseñadores que buscan infundir sofisticación atemporal en sus creaciones.
La fascinación por el renacimiento vintage ha traído de vuelta la estética de los años 50, con prendas como faldas lápiz, cardigans y pantalones de talle alto combinados con toques modernos. Este diálogo entre pasado y presente permite que la figura de Monroe siga siendo actual y relevante en las calles y en las pasarelas.
En el ámbito informal, la tendencia de mezclar comodidad y atractivo vintage toma inspiración del estilo casual de Monroe, reflejado en colecciones que priorizan la practicidad sin sacrificar el encanto.

Los diseñadores actuales adoptaron elementos como los jeans de cintura alta y las blusas ajustadas, reafirmando la influencia de la actriz en la moda diaria.
En la moda de playa, los trajes de baño de talle alto y los bañadores de una pieza remiten directamente a los conjuntos playeros que popularizó Monroe. Esta tendencia, que resalta la feminidad y la confianza, se mantiene como un estándar en las colecciones de verano, perpetuando su legado en cada temporada.
Nacida como Norma Jeane Mortenson, superó una infancia marcada por la adversidad para convertirse en un símbolo universal de encanto y sofisticación. Su ascenso en Hollywood estuvo acompañado de una meticulosa construcción de imagen, en la que aprovechó no solo su talento sino también su control sobre la moda y el maquillaje para proyectar una personalidad magnética.

Monroe, que falleció el 4 de agosto de 1962, fue pionera en el uso consciente de la moda como herramienta de empoderamiento, eligiendo prendas y siluetas que resaltaban su figura y desafiaban los cánones tradicionales de feminidad de su época.
Su influencia en los estándares de belleza se refleja en detalles icónicos como su lunar facial, antes visto como una imperfección y que, gracias a ella, se transformó en un rasgo deseado y celebrado. Su melena rubio platino, su piel luminosa y el uso del labial rojo intenso redefinieron la estética del glamour.
Más allá de la pantalla, el legado de Monroe trasciende su tiempo y se ancla en la cultura popular como un símbolo de reinvención y autonomía. Su capacidad para diseñar su propio look, así como la decisión de fundar su propia productora y exigir mayor control creativo, la convirtieron en referente de estilo y de independencia profesional.
Fuente: Infobae