Especialistas del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmaron este domingo “daños en el exterior de un edificio de turbinas” de la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso pero ubicada en territorio ucraniano. Según el organismo, el impacto “encaja” con un ataque de dron.
El comunicado del OIEA señala que “las observaciones del equipo encajan con el impacto de un dron”, luego de que la dirección de la central denunciara el sábado un ataque con dron ucraniano. Los técnicos reportaron daños en una trampilla metálica elevada y restos de escombro junto a fibra óptica quemada en el suelo.
El equipo del OIEA solicitó acceso al edificio dañado, localizado junto al reactor 6 de la planta. Durante la inspección, los especialistas debieron refugiarse ante “ruidos de un dron y disparos para repeler estos aparatos”, pero verificaron con sus equipos de medición que “los niveles de radiación en el lugar continúan siendo normales”.
Ese mismo domingo, las autoridades de la central denunciaron un nuevo ataque ucraniano contra el centro de desplazamientos del complejo, que destruyó ocho vehículos utilizados por el personal: “Seis autobuses y dos furgonetas GAZelle han sido destruidos como consecuencia del ataque de hoy. No hay heridos entre el personal”, informó la central en sus redes sociales.
Las autoridades rusas advierten que estos ataques “generan riesgos adicionales para el funcionamiento estable de la central nuclear, dificultan su normal funcionamiento y suponen una amenaza a la seguridad de los trabajadores”. No obstante, aseguran que la planta opera con normalidad: “La seguridad operativa de la central está completamente garantizada y todos los parámetros de proceso están constantemente monitorizados por personal”.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, advirtió el sábado que el incidente compromete los siete “pilares indispensables” para la seguridad nuclear en tiempos de conflicto, así como los cinco “principios concretos” establecidos para proteger específicamente la central de Zaporiyia. “No debe de haber ningún ataque de ningún tipo ni desde ni contra la central”, recordó Grossi, quien subrayó: “Atacar unas instalaciones nucleares es como jugar con fuego”. Además, informó que el equipo del OIEA en Zaporiyia solicitó acceso para examinar de primera mano el edificio afectado, indicando que “este sería el primer ataque con dron dentro del perímetro de la central desde abril de 2024”.
Fuente: Infobae