En una reciente entrevista con The Sunday Times Style, Victoria Beckham compartió reflexiones profundas sobre el envejecimiento, los desafíos de construir su propia empresa de cosméticos y la solidez de su vínculo de tres décadas con David Beckham. La ex Spice Girl, ahora empresaria, reveló cómo la autenticidad, la perseverancia y el aprendizaje continuo son pilares tanto en su vida personal como profesional.
Una nueva mirada al paso del tiempo
“Siempre sentí que no soy suficiente, pero envejecer me enseñó a aceptar quién soy”, declaró Victoria Beckham al medio británico. La diseñadora rechazó con firmeza el término “anti-edad” dentro del universo beauty, calificándolo como “un simple eslogan de marketing; cuidarse”.

Para ella, el bienestar se logra con hábitos sencillos: descansar, hidratarse, hacer ejercicio y alimentarse bien. “No busco la perfección ni complacer a todos; ahora solo quiero sentirme bien conmigo misma”, explicó. Agregó que la madurez trae consigo la libertad de dejar de preocuparse por la opinión ajena y mostrarse tal cual es, lección que intenta transmitir a su hija Harper.
Los retos de su marca de belleza
Sobre las exigencias al frente de su firma cosmética, Victoria Beckham afirmó que jamás se conforma con resultados que no estén a la altura. “Si algo no cumple las expectativas, detengo la producción”, subrayó. Recordó que incluso recibió quejas de directivos de su empresa cuando paralizó el lanzamiento de un producto facial porque el diseño no la satisfacía.
La empresaria asegura que prueba personalmente cada artículo, desde el gel para cejas hasta los delineadores. “Llevo años perfeccionando mi método; no es un proyecto superficial, sino mi trabajo diario”, manifestó. Considera que el proceso puede ser arduo, pero necesario para avanzar.

“Siempre busco la próxima idea que aporte algo real al mundo de la belleza”, afirmó, señalando que mantiene una exigencia constante consigo misma.
La relación con David Beckham: tres décadas de complicidad
En el plano familiar, Victoria Beckham se refirió a su esposo con cariño: “David es mi persona. Llevamos 30 años juntos y aún sentimos que queda mucho por lograr”. Destacó que el apoyo mutuo y la admiración por la ética de trabajo de cada uno son la base de su unión.
Describió que el día a día en casa gira en torno a la colaboración: entrenar juntos, compartir charlas simples con sus hijos y fomentar que cada uno descubra su propia pasión. “Queremos que cada uno descubra su pasión propia y forje su camino”, relató. Las menciones a experiencias en Portofino y momentos cotidianos reflejan cómo conciben la vida en común. “Trabajamos mucho, pero también sabemos divertirnos, escuchar música y pasar tiempo juntos”, reveló.

Motivación y legado
Lejos de pensar en el retiro, la empresaria sostiene que su motivación surge de que sus hijos sean testigos de su esfuerzo. “Me apasiona que vean nuestro trabajo y encuentren lo que les inspira”, expresó. Tanto ella como David Beckham continúan persiguiendo metas, convencidos de que aún tienen mucho por alcanzar.
Victoria Beckham concluyó que su legado radica en nunca dejar de aprender ni de buscar nuevos desafíos, por más exigente que sea el entorno. Subrayó el valor de la resiliencia y la capacidad de adaptarse y reinventarse en cada etapa, tanto en lo personal como en lo profesional. Mantener una actitud abierta frente al cambio es, según ella, la clave para evolucionar y dejar una huella duradera.
Fuente: Infobae