Las autoridades rusas encargadas de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, denunciaron este domingo un nuevo ataque ucraniano que afectó al centro de desplazamientos del complejo. Como resultado, ocho vehículos utilizados por el personal fueron destruidos.
Según la información difundida por la central en sus redes sociales, seis autobuses y dos furgonetas Gazelle quedaron inservibles tras el ataque. Afortunadamente, no se registraron heridos entre los empleados.
Las autoridades rusas advierten que este tipo de acciones generan riesgos adicionales para el funcionamiento estable de la planta, dificultan su operación normal y representan una amenaza para la seguridad de los trabajadores.
A pesar del incidente, las autoridades aseguran que la central opera con normalidad. «La seguridad operativa de la central está completamente garantizada y todos los parámetros de proceso están constantemente monitorizados por personal», subrayaron.
Además, la organización recordó que el sábado anterior un proyectil ucraniano impactó en el edificio de la turbina de la Unidad 6. El Organismo Internacional de la Energía Atómica fue notificado del suceso.
Fuente: Infobae