En una intervención de militares y funcionarios del ECU911 se realizaron rastreos por calles de Fertisa, sector del sur de Guayaquil, para retirar cámaras instaladas de manera irregular. Se desmontaron seis equipos puestos en postes de alumbrado público y en el último punto se descubrió que estaban enlazados a un centro de vigilancia clandestino.
En ese predio, que estaba sin ocupantes, se encontraron algunas evidencias que hacen presumir su posible uso para grupos delictivos. Había caja fuerte, pirotecnia, contadores de dinero y otros artículos llamativos.
Estos resultados son parte de alrededor de 1.000 cámaras que han sido removidas a nivel nacional por encontrarse instaladas de manera irregular.
Sobre todo, estas cámaras retiradas han estado instaladas en postes de alumbrado público, apuntando hacia la vía pública y predios privados.
Estas labores compartidas entre el ECU911 en conjunto con personal de las Fuerzas Armadas se iniciaron el 14 de marzo de 2025. La primera intervención se dio en Portoviejo.
La coordinadora zonal 5 y 8 del ECU911, Patrizia Parodi, recordó que estas acciones se dan ante la vigencia del Decreto Ejecutivo 214, que determina al ECU911 como el ente rector en materia de vigilancia. Con base en eso se dan operaciones con militares para ayudar y cooperar con la seguridad, remarcó.
En la Coordinación Zonal 8 y 5 del ECU911, que cubre las provincias de Guayas, Los Ríos, Santa Elena y Galápagos, se han incluido importantes intervenciones que buscan regularizar el uso de estos dispositivos y además detectar aquellos que se han puesto por parte de grupos irregulares.
Solo en Guayas se han desinstalado 119 equipos, en Santa Elena 108 y en Los Ríos 82.
En Guayaquil, en coordinación con inteligencia militar, se han retirado 95 cámaras con despliegues operativos en Fertisa, Fragata, isla Trinitaria, Esteros, Mapasingue, Martha de Roldós, Urdenor y la Entrada de la 8 o av. Casuarina.
Esta semana, en el ingreso a la zona portuaria de la Trinitaria se removieron 20 equipos. En algunos puntos, vecinos dijeron desconocer la regulación y en otros casos manifestaron no saber quién había puesto los equipos.
“La problemática es a todo nivel, de toda la ciudad, es cuestión de ir en el carro y darse cuenta. Entendemos que las cámaras la ciudadanía las usa para cuidarse”, remarcó la coordinadora Parodi sobre la problemática de la instalación de cámaras de manera irregular en la urbe.
A su vez, aclaró que se ha detectado que en ciertas zonas las bandas se aprovechan de estos equipos para controlar sectores y sus actividades irregulares a través de una sala de monitoreo irregular.
“Esto de aquí (las cámaras) lo usa la ciudadanía, pero también las organizaciones delictivas para controlar la cuadra, controlar cuando la señora abre la tienda, cada vez que el señor que trabaja en el puerto ingresa, tenemos muchas alertas sobre todo en el sur de la ciudad, sobre todo en el sector de los puertos”, explicó la funcionaria.
En caso de actividades irregulares que se descubran en estos operativos, el ECU911 alerta a otras entidades competentes, como la Policía, para que sigan las indagaciones del caso.
Proceso de retiro y recuperación de cámaras irregulares
En los postes donde se retiran las cámaras se coloca un afiche con un número que coincide con el dispositivo retirado.
Una vez realizado esto, la autoridad recordó que estos dispositivos son ingresados a las dependencias del ECU911. Deben acercarse con documentos que validen su propiedad, como la factura y la declaración juramentada que detallen que la cámara es propia.
Para el proceso, la institución puede facilitar el formato a fin de dar toda la apertura al ciudadano para que retire su dispositivo. Tienen un plazo de 30 días para cumplir el proceso; caso contrario, la cámara pasa a ser decomisada. Por ahora aún se analizan posibles sanciones.
Interoperabilidad y el futuro de la vigilancia del ECU911
“Es muy importante recalcar a la ciudadanía que aquí hay toda una investigación atrás y toda una fuerza pública pendiente por la seguridad”, indicó Parodi sobre las intervenciones.
Por ahora, en Guayaquil se han recibido cinco solicitudes de retiro de cámaras.
Ella remarcó que se mantiene vigente una resolución de interoperabilidad, que consiste en que una cámara, con base en ciertas especificaciones técnicas, se puede conectar al sistema del ECU911.
“La interoperabilidad es una forma de también ayudar a la fuerza pública a rastrear el delito, entonces es una forma de ayudar en la trazabilidad del delito”, explicó y resaltó la relevancia de aportar datos en caso de indagaciones.
Para que se puedan enlazar, Parodi explicó que deben tener ciertas especificaciones técnicas y queda al privado la decisión de dónde conseguirlas.
“El tema de acatar normas es muy importante para que un país funcione; entendemos que la ciudadanía quiere cuidarse, por eso es importante darle a conocer que, como institución, nos estamos repotenciando”, remarcó y añadió que los operativos seguirán a nivel nacional.
Hasta dónde se puede ubicar una cámara
Parodi explicó que una cámara puede ser colocada en una vivienda o un inmueble privado, con base en lo dispuesto en la ley. Las cámaras que se retiran son las que se colocaron en postes, consideradas un bien estatal, sin ningún control y enfocadas hacia el espacio público.
Igualmente, la coordinadora remarcó que las cámaras colocadas en viviendas que apuntan hacia la entrada de la casa y hasta cierto grado de la vereda pueden estar permitidas, pero en caso de visualizar predios privados de vecinos podría haber problemas de delito, como interferir en la privacidad del vecino.
En propiedad privada no hay una regulación específica para los equipos usados, es decir, se pueden usar modelos básicos o de la más alta tecnología. (I)
Fuente: El Universo