Lo que hace algunos años era considerado un privilegio exclusivo de Estados Unidos o Europa ahora ya es una realidad en Panamá. La cirugía torácica asistida por robot hizo su debut esta semana dentro del sistema de seguridad social panameño, aplicándose en pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón, otras afecciones pulmonares y tumores situados en zonas cercanas al corazón.
Los procedimientos se llevaron a cabo en el Centro Nacional Especializado Cardiovascular y Torácico de la Ciudad de la Salud. Son las primeras intervenciones torácicas robóticas ejecutadas por la Caja de Seguro Social (CSS), un logro que marca el inicio de una nueva etapa en la incorporación de tecnologías de alta complejidad dentro de su red hospitalaria.
La primera jornada quirúrgica se desarrolló entre el 27 y el 29 de mayo y forma parte de un plan más amplio para implementar plataformas quirúrgicas robóticas en distintas regiones del país. La CSS ha adquirido tres equipos, que también serán instalados en Chiriquí y Herrera.
La cirugía robótica es considerada uno de los avances más relevantes de la medicina actual, ya que permite realizar procedimientos mínimamente invasivos mediante instrumentos controlados por el cirujano desde una consola que ofrece visión tridimensional de alta definición.

A diferencia de las cirugías tradicionales, este sistema proporciona movimientos más precisos, mejor acceso a zonas anatómicas complejas y un menor daño a los tejidos circundantes.
En el ámbito de la cirugía torácica, el impacto es notable. Históricamente, las operaciones en los pulmones y estructuras adyacentes al corazón requerían abrir ampliamente el tórax y separar las costillas para lograr el acceso necesario.
Con el apoyo robótico, la mayoría de estos procedimientos se puede realizar mediante pequeñas incisiones, lo que reduce significativamente el trauma físico que sufre el paciente.
El director general de la CSS, Dino Mon Vásquez, señaló que esta tecnología contribuye a disminuir el dolor postoperatorio y a acelerar los tiempos de recuperación. De acuerdo con sus declaraciones, algunos pacientes podrían recibir el alta médica en menos de 24 horas, mientras que una cirugía abierta normalmente exige varios días de hospitalización.

“Esta tecnología permite procedimientos mínimamente invasivos, con pequeñas incisiones, sin necesidad de separar costillas, menos dolor y una recuperación mucho más rápida; en algunos casos, en menos de 24 horas, frente a varios días de hospitalización en cirugía abierta”, afirmó Mon Vásquez.
Las primeras intervenciones en la Ciudad de la Salud abarcaron casos de cáncer de pulmón, enfermedades pulmonares complejas y tumores localizados en zonas próximas al corazón.
Para los especialistas, el empleo de plataformas robóticas es especialmente útil en este tipo de cirugías debido a la precisión necesaria para operar en espacios reducidos rodeados de estructuras vitales.
El doctor Pedro Echeverría, cirujano cardiovascular y torácico y director médico del Centro Nacional Especializado Cardiovascular y Torácico, calificó el inicio de las cirugías robóticas como la culminación de un proyecto anhelado por el equipo médico. “Es un sueño que hemos logrado llevar a su fin”, expresó tras finalizar la primera jornada de operaciones.

No obstante, las autoridades médicas consideran que el alcance de esta tecnología va más allá de la cirugía torácica. Los robots quirúrgicos también podrán utilizarse en especialidades como urología, cirugía general, ginecología y coloproctología, áreas donde la precisión milimétrica puede influir de manera directa en los resultados clínicos y en la calidad de vida de los pacientes.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la posibilidad de desarrollar procedimientos de telecirugía. Esta modalidad permitiría que especialistas ubicados en diferentes regiones del país puedan participar o supervisar intervenciones a distancia utilizando la plataforma robótica.
“Un cirujano puede estar en una provincia y otro doctor junto al paciente realizando el procedimiento de manera coordinada”, explicó Echeverría al referirse a una de las aplicaciones futuras de esta tecnología.
La telecirugía es considerada una herramienta de gran valor para países donde los especialistas de alta complejidad suelen concentrarse en las principales ciudades. Su implementación permitiría ampliar el acceso a procedimientos avanzados sin que los pacientes deban desplazarse largas distancias para recibir atención especializada.

La expansión de la cirugía robótica también busca reducir la brecha histórica entre la capital y el interior del país. Con la instalación de equipos en Chiriquí, Herrera y la Ciudad de la Salud, la CSS pretende acercar servicios de alta complejidad a un mayor número de pacientes y disminuir la necesidad de traslados hacia la ciudad de Panamá.
La incorporación de esta tecnología sitúa a la seguridad social panameña en una nueva etapa de modernización médica. Aunque los robots no reemplazan el criterio ni la experiencia de los cirujanos, sí amplían sus capacidades y ofrecen herramientas que pueden traducirse en operaciones más precisas, menos complicaciones y recuperaciones más rápidas para los pacientes.
Con estas primeras cirugías torácicas robóticas, la CSS abre la puerta a una transformación que podría extenderse progresivamente a otras especialidades y centros hospitalarios del país.
Fuente: Infobae