La Fiscalía de La Paz ha anulado las órdenes de captura que pesaban sobre dos figuras clave de las movilizaciones que mantienen en jaque al gobierno del presidente Rodrigo Paz. Aunque se esperaba que esta medida allanara el camino para el diálogo, por ahora no hay señales claras de una mesa de negociación.
Las órdenes fueron retiradas contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), y Vicente Salazar, líder de la Federación de Campesinos Túpac Katari. La eliminación de estos procesos judiciales era una condición sin excepción para reanudar las conversaciones, según reconoció el viernes el vicepresidente Edmand Lara, en información difundida por UNITEL.
Pese a que sectores de la COB anunciaron que no tenían intención de dialogar e incluso llamaron a intensificar los bloqueos, Argollo, mediante un video en redes sociales, ha dejado en manos de las bases la decisión de participar en cualquier eventual encuentro.
«Mi persona no va a traicionar a nuestras bases, al pueblo movilizado. Cualquier convocatoria que venga al diálogo, de donde venga, tiene que ser decidida por las bases y las bases son las que tienen que decidir si se asiste o no se asiste a cualquier convocatoria», declaró Argollo.
En medio de la crisis, el presidente Paz anunció el lunes que reducirá a la mitad su salario y el de los miembros de su Gabinete, como medida para enfrentar la ola de bloqueos carreteros. Las manifestaciones, que suman ya cuatro semanas, han dejado cuatro fallecidos y más de un centenar de detenidos. Indígenas, campesinos y sindicalistas exigen la renuncia del mandatario por la crisis económica.
Los bloqueos han afectado el suministro de alimentos, combustible y medicinas hacia La Paz y la vecina El Alto. El Ejecutivo intenta paliar la situación abriendo canales de negociación con los sectores movilizados, mientras las fuerzas de seguridad continúan despejando vías, en ocasiones con uso de gases lacrimógenos.
El gobierno ha negado que los recientes cambios en su gabinete, motivados por el descontento popular, reflejen una crisis interna. En cambio, los ha presentado como una reorganización puntual decidida por el presidente.
Fuente: Infobae