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System of a Down: 8 años de espera, 20 años sin disco y una vigencia arrolladora en CDMX

La noche de este 28 de mayo marcó un hito para los seguidores del metal en la capital mexicana. System of a Down ofreció su segundo concierto en la Ciudad de México como parte de la gira Wake Up! Stadium Tour 2026, congregando a cerca de 60 mil almas en el Estadio GNP Seguros. El recinto vibró con la energía de los fanáticos que movieron la cabeza al ritmo de los himnos de la banda.

El guitarrista Daron Malakian fue el encargado de tener la mayor interacción con el público Foto: Ocesa

Serj Tankian, la voz principal, lideró a la agrupación en su regreso a la capital tras una larga ausencia. El concierto fue una montaña rusa de emociones, con el público coreando cada tema y entregándose por completo. Daron Malakian, el guitarrista, fue el encargado de conectar directamente con los asistentes: agradeció en español la masiva presencia y mantuvo un diálogo constante durante casi hora y media de show, salpicado de bromas y gestos de complicidad.

En el escenario, el bajista Shavo Odadjian se movió con su característico estilo, casi como un personaje de película de terror, mientras el baterista John Dolmayan se mantuvo estoico y concentrado, ejecutando con intensidad cada golpe. Dolmayan lució una camiseta de Idles, la banda telonera, como muestra de respeto y camaradería.

La cita confirmó que la banda sigue más vigente que nunca, a pesar de que han pasado más de 20 años desde el lanzamiento de sus últimos discos de estudio. La mezcla de nostalgia, crítica política, círculos de baile y bengalas encendidas en la zona general, junto a los celulares que iluminaron las gradas como velas, fueron el sello de la velada.

El regreso a la capital mexicana se produjo después de ocho años. El concierto comenzó con un retraso de 16 minutos, pero una vez que arrancó, no hubo pausas. La asistencia rozó el lleno total del inmueble, y ya se anticipa una nueva fecha en el mismo recinto para el jueves, después de que la primera jornada agotara todas las entradas.

La expectativa se rompió con “B.Y.O.B.”, uno de los temas más emblemáticos y con un fuerte mensaje antibélico. En las pantallas gigantes apareció la frase “human suffering now in 4K!”, un detalle visual que reforzó la sátira y la crítica social que caracteriza a la banda. Desde los primeros acordes, el tono físico del concierto quedó claro: en la pista, cientos de asistentes organizaron círculos de baile y saltaron con “I-E-A-I-A-I-O”, “Inner Vision” y otras piezas del bloque inicial, mientras el olor a pólvora de las bengalas se mezclaba con la euforia.

El reencuentro con canciones de 2001 y un público de varias generaciones

La noche tuvo un fuerte componente de reencuentro para aquellos seguidores que esperaron casi una década para volver a ver a la banda en vivo. Pero también demostró que System of a Down sigue atrayendo a públicos más jóvenes, que llegaron con playeras de “Toxicity” y “B.Y.O.B.”, o con el rostro maquillado al estilo que Serj Tankian lució en el video de “Sugar”. Este cruce generacional es aún más notable considerando el tiempo transcurrido desde el último álbum de estudio, pero el repertorio mantiene una fuerza arrolladora en vivo y sus mensajes siguen resonando.

El estadio GNP se llenó casi en su totalidad con la asistencia de alrededor de 60 mil personas que se complacieron al escuchar los mejores éxitos de System of a Down Foto: Ocesa

El arranque del show continuó con “Chic ‘N’ Stu”, “Prison Song” y “Aerials”. La secuencia mantuvo la intensidad desde el primer minuto y confirmó una decisión poco habitual en conciertos de alto perfil: colocar una de las canciones más emblemáticas casi al inicio, en lugar de guardarla para el final. Sobre el escenario, Serj Tankian alternó momentos de canto con gestos de cercanía; en uno de los pasajes más intensos lanzó un “¡Gracias, México!”, mientras que durante una pausa breve respondió a la ovación con la mano en el pecho.

El otro pilar de la interacción fue Daron Malakian, quien asumió un rol central en el contacto verbal con los fanáticos. Agradeció en español, tomó protagonismo vocal en “Dreaming” y soltó una frase que se convirtió en uno de los momentos más celebrados: “Soy el maldito diablo”. Ya con la banda en control total, el repertorio siguió una estructura similar a la de otras fechas de la gira, aunque con cambios en el orden. Sonaron “Hypnotize”, “ATWA”, “Bounce”, “Suggestions”, “Psycho”, “Spiders” y “Forest”, antes de entrar al tramo más coreado de la noche.

La segunda mitad del concierto concentró varios himnos: “Chop Suey!”, “Lonely Day”, “Lost In Hollywood” y “Streamline”. Ese bloque unió a miles de voces en el estadio y preparó el remate final con “War?”, “Suite-Pee”, “Toxicity” y “Sugar”. La presentación cerró con un desahogo colectivo, demostrando que el repertorio de la banda no necesita discos nuevos para seguir creciendo en convocatoria. A su lado, Shavo Odadjian acompañó con su estilo escénico más suelto, mientras John Dolmayan se mantuvo sobrio y concentrado, con una ejecución intensa y su camiseta de Idles.

Idles abrió la jornada con mensajes contra el fascismo y a favor de los migrantes

Antes de que System of a Down saliera a escena, Idles tomó el escenario como banda telonera. La agrupación británico-irlandesa, formada en Bristol en 2009, se mueve más cerca del punk que del metal, pero su energía y el contenido político de sus letras conectaron con el ambiente de la noche. Su vocalista, Joe Talbot, nació en Newport, Gales, y pasó su adolescencia en Devon. Allí conoció al bajista Adam Devonshire en la etapa de sixth form en Exeter, antes de decidir formar una banda. Más tarde, ambos abrieron el club nocturno Bat-Cave en Bristol, mientras el guitarrista Mark Bowen llegó desde Belfast para estudiar y se unió al proyecto tras coincidir con Talbot en el circuito de DJ.

La trayectoria discográfica de Idles comenzó con Brutalism en 2017, seguido de Joy as an Act of Resistance en 2018, Ultra Mono en 2020 y Crawler en 2021. En el estadio, su presentación atrajo la atención de una parte del público, que coreó algunos temas y escuchó mensajes en favor de los migrantes y contra el fascismo.

  • System Of A Down reunió a 60 mil personas en el Estadio GNP Seguros durante su regreso a la CDMX, ocho años después de su anterior visita.
  • El concierto arrancó con “B.Y.O.B.” tras 16 minutos de retraso y estuvo acompañado por círculos de baile, crítica política en pantallas y bengalas en la zona general.
  • El cierre incluyó “Chop Suey!”, “Toxicity” y “Sugar”, mientras la banda se alista para otra presentación este jueves en el mismo recinto.

Fuente: Infobae

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