En menos de 15 minutos, al menos seis personas ingresaron a las inmediaciones del edificio Multicomercio por aberturas practicadas en el cerramiento metálico que se colocó alrededor del inmueble siniestrado.
Un hueco que permite, sin problema, el ingreso de hasta dos personas, se observa desde lejos, del lado de la calle Eloy Alfaro.
Las personas, sin hogar en su mayoría, caminan a paso rápido para no ser vistos por transeúntes o por la Policía que realiza rondas en el lugar.
Con mochilas, sacos e incluso con bandejas, se adentran en medio de los escombros para sustraer productos o bienes que aún están dentro de la edificación que se consumió el pasado 11 de febrero.
El edificio Multicomercio, un foco de peligro en Guayaquil
En el complejo ubicado entre las calles Eloy Alfaro y Cuenca, en plena Bahía de Guayaquil, las llamas se extendieron durante más de 36 horas y obligaron a declarar alarma 3 de emergencia.
Tras la emergencia, autoridades municipales y organismos técnicos advirtieron que la estructura quedó con un riesgo extremadamente alto de colapso. Por ello, se establecieron perímetros de seguridad y se colocó el cerramiento que ahora es vandalizado por ciudadanos a toda hora.
“Aquí se ve cómo hay gente en los pisos altos y desde ahí lanzan cosas hacia abajo. Me imagino que entran de a dos: uno se mete al edificio y el otro espera para salir cargados. Esto es un foco de peligro”, dijo un transeúnte.
De forma constante, trabajadores de la zona observan el ingreso de personas por los agujeros en el metal. Los recicladores son quienes retiran estructuras y hasta termos metálicos.
Dentro del predio se observan montañas de escombros y piezas rotas que son sustraídas por chamberos a toda hora.
“Se meten facilito y salen con unos sacos grandotes, y uno no puede hacer o decirles nada porque no se sabe cómo podrán reaccionar”, dijo otro ciudadano.

Temor a un derrumbe por los saqueos
Trabajadores señalan que el temor es que por los constantes robos y el retiro de material metálico se provoque el derrumbe de la estructura. “Eso que roban, por estar sacando o cortando, pueden mover algo y eso se viene abajo y quiénes son los perjudicados, los que estamos cerca”, dijo un colaborador, quien aseguró que se suelen escuchar estruendos similares a cuando se derrumba algo o se retira una estructura pesada.
Hallazgo de un cadáver y saqueos continuos
Aunque las alertas de robo se han registrado desde hace varias semanas, el temor crece en la zona tras el hallazgo del cadáver de un hombre dentro de la edificación.
“Es uno el que se encontró, pero quién quita que más adelante sean más porque eso está abierto y botado”, indicó una usuaria.
Las novedades en esta zona se registran en medio de un proceso legal para intervenir el predio por parte de los afectados. Desde febrero, sin embargo, el edificio permanece abandonado y expuesto a constantes saqueos.
“Ya deben decir qué mismo se va a hacer: derrumbar eso o hacer algo, porque uno no puede vivir así con miedo siempre”, dijo una ciudadana.
Fuente: El Universo